Aquí tienen a su hijo Alvarito (Ramírez de Haro y Aguirre), conde de Villariezo, abogado, convertido a sus 32 añitos en flamante asesor del gabinete de Jaime García-Legaz, secretario de Estado de Comercio. Con la que está cayendo, Alvarito (a la izquierda en la fotografía) ha tenido mucha suerte, puesto que en estos tiempos de precariedad laboral y duros ajustes que corren, y con la cara de castrador de porcino que se gasta, ha sido contratado como cargo de confianza y libre asignación en un puesto habitualmente reservado a economistas. ¡Enhorabuena Alvarito!
Lctr. (vía el descodificador)
