El tiempo. Esa extraña magnitud no natural, que se encoge y se estira sin romperse como la tela de tafetán.

Quizá el mundo no se crea.
Quizá nada se crea.
Como un reloj,
sin relojero.
Es demasiado tarde.
Siempre ha sido,
y siempre será.
Demasiado tarde.
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Lecter.