viernes, 1 de febrero de 2019

Toda la verdad sobre Apple


Escribo estas palabras desde un iMac i7 Retina 5k.

Lo más de Apple...

De hecho las escribo muy bien. Con un teclado molón y suave, con un ratón preciso, con una pantalla de resolución insultante, es decir, con todas aquellas cosas que a una persona completamente neófita y negada para la informática pueden parecerle algo único y especial.

El ordenador pensado para ellos.

Para todos aquellos que empezamos con el Z80 de Sinclair, y que hemos echado los dientes con el lenguaje BASIC, un Macintosh era nuestro sueño prohibido. Era el Olimpo de los ordenadores personales que te permitía hacer música o diseño gráfico en un entorno intuitivo (Amiga y Atari mediante) era, en una palabra, la panacea.

Su prohibitivo precio solo nos permitía ver las proezas de esas máquinas en ferias como el SIMO (hoy desaparecidas)

La vida siguió, y con ella, los ordenadores también siguieron evolucionando.

Poco a poco pudimos comprobar que en todo el mercado solo quedaron dos:

Los Apple y los IBM.

Es decir, los Mac y los PC, quedando todos los demás en el más absoluto y obsoleto olvido.

Así como los Mac tuvieron un desarrollo de mercado enfocado hacía las clases más pudientes y selectivas, los IBM capitaneados por el sistema operativo Microsoft (el que le hizo el entorno a Mac) quedaron para los bolsillos más modestos y menos exigentes.

Ni que decir tiene que, precisamente por ello, Microsoft ganó la partida.

Hoy en día, después de la muerte del gran visionario Steve Jobs, no existe diferencia alguna entre un Mac y un PC. Bueno, si existe... El precio.

Y como todos sabemos, nadie quiere gastar más, por tener lo mismo.

Las incompatibilidades históricas de las que ha hecho gala Apple ahora se le vuelven en contra. Ya no son los primeros en nada, de hecho están realmente muy por detrás de los demás.


Me ha hecho mucha gracia el último guiño de la compañía NETFLIX que ha sacado el último capítulo de "Black Mirror" interactivo en cualquier plataforma menos en "Apple TV". De hecho cuando intentas reproducirlo en el entorno Mac sale un muñequito triste haciendo así y así con la cabeza, que te invita en clave de humor a que no hagas más el gilipollas.

Todo esto que digo no es con maldad. 

De hecho Steve Jobs siempre me pareció un auténtico genio. No olvidemos que cuando aparecieron los móviles, y NOKIA acaparaba el mercado con esos tochos con teclado físico, Jobs nos hizo comprender que con unos simples gestos de nuestros dedos todo era posible. Steve Jobs ha sido una persona del futuro de la que hemos podido disfrutar en el presente.

Pero ahora ya no está.

Y por ello Apple, como antes NOKIA y Blacberry, puede ir cerrando definitivamente el chiringuito.

La tecnología no puede ser un lujo, como un perfume, o un vestido.

La tecnología ha de ser funcional y útil.

Y Apple ya no lo es.

Lecter.

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