miércoles, 1 de noviembre de 2017

Periodismo Ilustrado. Hoy: Rosa María Artal




Puigdemont da una rueda de prensa en Bruselas con 7 de sus consejeros, como estrategia de defensa y buscando ganar la batalla de la imagen. En 4 idiomas además, para desesperación de los monolingües. El aguerrido españolismo les llama cobardes desde la barrera. Tras aplaudir con pasión la petición de delitos que, como sedición y rebelión, más parecen decimonónicos. Vivimos tiempos de alta épica y poca racionalidad. Con extremos que se inscribirían incluso en el sainete de no ser por sus dramáticas consecuencias. La independencia de Cataluña ha sido el detonante que permite ver el profundo deterioro del poder y sus valedores. El Régimen del 78 se derrumba y amenaza con arrastrar cuanto encuentre a su paso. Los síntomas son palmarios, nadie ya se molesta ni en disimularlos, a pesar de esa exultante reafirmación que pretende ignorar los fallos estructurales. 


Tenemos a un presidente de Gobierno que pasa por ser en los medios un “brillante estratega” por haber convocado elecciones en Catalunya, tras destituciones sumarias, en lugar de enviar los tanques. Al menos de momento. Un Gobierno sustentado en un partido al que la acusación pública considera “plena y abrumadoramente” implicado en la corrupción de la Gürtel. Prepararon el desembarco desde Abril, sin advertirlo y sin desarrollar el artículo 155. Contamos con un Fiscal General del Estado reprobado por el Parlamento, extremo que ahora ni se menciona. De su nivel de madurez puede dar idea el nombre dado al documento de las querellas contra Puigdemont y Forcadell: “Más dura será la caída”. Puigdemont en Bruselas ha hecho especial mención del hecho que le han servido en bandeja. En el Govern que enamora a la derecha hay varios ministros del Gobierno central reprobados también. Y la presidenta de allí, vicepresidenta aquí, se ha librado -pese a su gestión incendiaria y torpe del conflicto catalán- por sublimes intereses de Estado. De estado electoral, en la práctica. El maquiavelismo en fascículos hace furor esta temporada.

Las manifestaciones españolistas de Barcelona les han dado la vida. La calle puede ser muy mala o muy buena, según quien la llena. Los medios se han lanzado a una desenfrenada carrera dominada por la opinión, no información, como si se tratara de una cruzada. Igual lo es. También están muchos de ellos en el barco que se hunde. Se leen artículos impensables. A lo más tirado del infraperiodismo le ha salido una dura competencia. ¿ Saben aquel que diu que independentistas y Podemos tienen “ cerebros de gallina”?

En las concentraciones, van de la mano defensores de la unidad de España, ultraderecha, falangistas, y destacados miembros del PSOE o del PSC, incluso un ex dirigente del PC. Todos caben en la Constitución, nos dicen las crónicas. Menos los soberanistas. Nunca pudieron ni pudimos imaginar llegar a verlos en esas compañías, ese flamear de banderas rojigualdas a su paso, esa sed de triturar al disidente. Su participación decisiva en una involución histórica aprovechando la coyuntura en Catalunya.

Y ya no falta más que la campaña electoral, otra campaña electoral con los mismos tópicos y trampas. Estrategias tan repetidas que estragan a cualquiera que tenga al menos dos dedos de frente. Ese afán de poder, de preservar o ampliar el número de sillas, mientras los problemas se enquistan. No han resuelto nada. Se niegan a entender que Puigdemont y cuanto defiende no quiere hacerse perdonar, ni congratularse con sus opositores, juega sus cartas. Guste o no, es su estrategia. Y ha vuelto a descolocarles. Y le castigan con ineficaces insultos. Andan reivindicando una valentía de torero en la plaza y no la que exige -a otros- vivir entre tantos condicionantes y atropellos consentidos. El independentismo no nació ayer, ni ha muerto hoy. Una sociedad polarizada como la catalana exige algo más de cordura en la resolución de sus conflictos. La política española, tan bonita, está hecha un eccehomo.

El PP, pringado hasta lo indecible, ofreciendo a un xenófobo como Albiol de modelo. Ciudadanos desaforados en busca de mano dura y cargo. El PSOE, inmerso en contradicciones, reivindicándose como “la” izquierda y exaltado por sus periodistas sin medida. Verán, no es ser de izquierdas abstenerse en el Tratado de Libre Comercio CETA para que salga adelante. No es de izquierdas vetar que el SAREB ceda pisos de su stock a un fondo de viviendas sociales. No es de izquierdas apoyar al PP, ni tragarse reprobaciones y hemerotecas. Zapatero, que empezó bien sus gobiernos, fue reconducido en años. Sánchez lo ha sido en meses. La de Zapatero representó una potente espoleta de demolición.

El 78 se hunde. Y su más temible enemigo en el conjunto de España no es siquiera el independentismo, es Unidos Podemos, sobre todo Podemos. Seguimos en el mismo bucle. Vivían en su Arcadia feliz hasta que, sin advertirlo siquiera, estalló la indignación. Cualquier periodista que quisiera verlo, se enteró. Venía de atrás, pero la gran estafa fue aprovechar la quiebra del sistema financiero para instaurar un modelo económico y social mucho más duro. La gota que colmó el vaso. Era un clamor, era angustia y desesperación de muchas personas, por eso estalló el 15M.

Nadie quitó el sitio a una izquierda que no lo ocupaba ya. No somos mercancía en manos de políticos y banqueros, se enarbolaba como lema esencial. Que se lo pregunten a las víctimas del fraude de las preferentes y las clausulas abusivas que aquellos gobiernos autorizaron y consintieron. Más aún, siguen amparando las trabas a su devolución. Está pasando ahora mismo.

Hicieron abdicar al rey Juan Carlos para tratar de mantener el estatus. Felipe VI, con una buena acogida, tuvo la oportunidad de ser un monarca moderno y cercano a los problemas de los ciudadanos, que no súbditos. Sus intervenciones políticas y próximas al PP le han marcado para bien y para mal.

Es cierto que la sociedad vive momentos de exaltación patriótica. Producto en buena medida, como suelo mantener, de algo tan poco ejemplar como la xenofobia que les inspiran los catalanes. Hasta TVE la fomenta en prime time. Un soufflé que bajará. Las banderas son el contenido que representan. Y se les ha colado una levadura que reivindica, con cánticos al sol, la más negra y perniciosa historia de este país. Ignorados o permitidos, con sin igual irresponsabilidad.

Fuera de extremos tan radicales, se advierte que muchas personas prefieren la unidad de España y el respeto a esas leyes, a que les defrauden con otras normativas incumplidas. Prefieren que les roben y les engañen si tienen sujetos a los díscolos. Ni la deuda pública por las nubes, ni los trabajos precarios, ni el incierto futuro con las pensiones importan si Puigdemont es encarcelado y los catalanes son vencidos y humillados en justo castigo a la actitud que tanto les irrita. Siguen pensando, en definitiva, que PP y PSOE “no les representan”, pero nada es comparable a esa unidad de España que defienden. Una actitud viciada en origen.

Para muchos ciudadanos –y es un tema clave- Podemos, en este momento, no está respondiendo a las expectativas que le otorgaron cinco millones de personas. Es verdad que gran parte de ellas no engullen los mensajes de los medios de propaganda y seguirán votando esa opción. De ahí que continúe en los medios el síndrome obsesivo compulsivo con Podemos y sus dirigentes. Diario. Su postura ha sido a favor de un referéndum con garantías, todo lo demás es mentira. Como la de Podem, a cuya dirección ha cesado Madrid a pesar de ello en controvertida decisión. Conflictos tambien hay. Si Podemos evitara los vicios que lastraron a otros partidos, al menos no carga con pesadas herencias por mucho que les atribuyan hasta la pérdida del paraíso terrenal.

El problema es serio. En distinto grado, se han quemado políticos y partidos, sobre todo lo partidarios de atrincherarse y que nada cambie. No se le ve solución fácil. Lo último, seguir atizando el fuego con potentes cargas de irracionalidad . Más dura será la caída enarbola la Fiscalía del Gobierno, mientras reparte delitos de enorme envergadura. Oigo a Martín Pallín, Fiscal emérito del Tribunal Supremo, decir que criminalizar los votos en un Parlamento debilita la democracia. Es la apuesta de PP y sus socios. Había caminos menos drásticos. Pero da votos. Aquí y ahora. A ellos y a sus voceros les vale, serán los primeros en ponerse a salvo si el edificio se derrumba. Hay salida pero no desde el toril embistiendo, sino usando la cabeza.

Lctr. (C&P) 


jueves, 26 de octubre de 2017

Periodismo Ilustrado. Hoy: Javier Gallego



 VIVA ESPPAÑA


Hay que ver la España que están dejando los del “viva España”. Para entrar a vivir. Deje de mirar a Cataluña por un momento y mire el dedo que la señala y la mugre bajo esa uña. Mire la roña que sale de ahí cada vez que escarba la justicia. Está acabando el primer juicio de la Gürtel -una trama con más temporadas que una serie de Netflix- y aunque TVE lo oculte, ha quedado “abrumadoramente” acreditado, según la fiscal, que el PP tenía una caja B, que recibía donaciones a cambio de obra pública, que Ana Mato y el partido nacional se enriquecieron con los negocios de Correa, que Rajoy los conocía pero se hizo la infanta y que L.B era Luis Bárcenas que era Luis el Cabrón, el de la fortuna en Suiza patria querida.

Deberían llamar Ginebra a la calle Génova. Allí ha puesto estos días el PP un pendón de España cubriendo de arriba abajo la sede reformada con la caja B. Eso es lo que se llama tapar las vergüenzas con la bandera. Se quejan cuando alguien se limpia el culo con el trapo nacional, pero ellos se limpian el dinero negro y como si nada. A la derecha le sale siempre bien la maniobra de distracción patriótica. Cada vez que gritan vivas a España es porque están evadiendo a Panamá.

Se les llenan la boca y el bolsillo con la patria a la que saquean con la mano con la que no agitan la banderita. Mientras nos daba clases de derecho constitucional, el gobierno presentaba esta semana el presupuesto en Sanidad y Educación más bajo de la democracia. El PIB sube pero el dinero para prestaciones sociales baja. Aunque dicen que hemos salido de la crisis, alguien tiene que pagar el rescate a los bancos y no van a ser los propios bancos, faltaría más. Hazme una rebajita, Mariano. Claro que sí, guapis.

De nada han servido los años de movilizaciones contra los recortes. Han seguido ahorrando donde más habría que invertir. En el futuro. Esta semana leíamos que el CSIC ha perdido un 14% de su plantilla desde que gobierna Rajoy, más de 1800 trabajadores. Ésta es la España del PP, un país al que apenas vienen profesores extranjeros porque no encuentran incentivos en nuestras universidades, según señala un organismo de la Comisión Europea. Y ahora sal ahí fuera y canta “yo soy español, español, español”.

Pues yo también soy español, español, español y estoy harto de un Gobierno que da lecciones de legalidad mientras se salta las leyes, que da lecciones de neutralidad informativa a los catalanes mientras manipula impunemente a los españoles, que esgrime la Constitución mientras abandona a los ciudadanos más desfavorecidos, que se envuelve en la bandera de España al mismo tiempo que maltrata a nuestros médicos, científicos y profesores. Harto también de los partidos que apoyan y sostienen a esta organización ultracorrupta y lo hacen en nombre de la democracia. Harto de los que salen a defender la patria pero votan a los ladrones que la han arruinado. Harto de los que gritan “a por ellos” a sus propios vecinos mientras jalean a los políticos que vienen a por nosotros.

Claro que sí, guapis: ¡Viva Esppaña con capital en Ginebra y embajada en Génova!


Lctr. (C&P)

martes, 24 de octubre de 2017

El "Libre Mercado..."

Amazon envía por error 29 kilos de marihuana a unos clientes


20MINUTOS.ES. 24.10.2017 - 17:49h

Una pareja de Orlando (Florida) tuvo la sorpresa de su vida al abrir un paquete en el que se suponía que estaban cuatro grandes cubos que habían comprado por Amazon y se encontraron con más de 29 kilos de marihuana dentro, informaron este martes medios locales.

El canal NBC6 reprodujo unas declaraciones de la mujer, que no quiso ser identificada por razones de seguridad, en las que señaló que la droga estaba colocada en paquetes dentro de los cuatro contenedores que ella y su prometido habían comprado.

El envío les llamó la atención por lo pesado y también, cuando lo abrieron, por el inconfundible olor a marihuana que desprendía lo que había dentro de los cubos, por lo que llamaron a la policía.

La policía decomisó la droga y abrió una investigación, según fuentes policiales. 

La pareja agregó que después de muchos intercambios de correos electrónicos con Amazon para pedir explicaciones o al menos una disculpa, el gigante del comercio al por menor les envió una tarjeta regalo de 150 dólares con el mensaje de que no había podido hacer nada más, según el canal local de CBS.

En este mundo neoliberal la legalidad es sólo para los miserables...

Lctr.(C&P)

viernes, 20 de octubre de 2017

miércoles, 18 de octubre de 2017

Periodismo Ilustrado. Hoy: Javier Valenzuela


¡Voltaire, despierta!

Articulo públicado en

Hace unos días, en una pausa del festival Granada Noir, un grupo de escritores comentamos con tristeza el hecho de estuviéramos teniendo que bloquear en Facebook a gente que nos había solicitado amistad tiempo atrás, con lo que habíamos supuesto que compartía con nosotros unos mínimos criterios de raciocinio, tolerancia y cortesía. Éramos cinco, tres hombres y dos mujeres, y a los cinco nos estaba ocurriendo lo mismo. Personas cuya amistad en Facebook habíamos aceptado en su día nos insultaban ahora en nuestras propias páginas por defender en el conflicto catalán las ideas de diálogo, negociación, acuerdo, concesiones mutuas y solución no traumática.

Por ejemplo, si lamentabas el excesivo uso de fuerza en las cargas policiales del 1 de octubre eras un “idiota”, un “rojo trasnochado”, un “cómplice del separatismo” y, todavía peor, alguien que “odia visceralmente” a los hombres y mujeres de la Policía Nacional y la Guardia Civil. De nada servía que añadieras la intelectualmente innecesaria aclaración de que bien sabías que esos hombres y mujeres cumplían órdenes, por lo que tu reprobación se dirigía exclusivamente a quienes se las habían dado, fueran fiscales, jueces o autoridades gubernativas (si es que en este caso no vienen a ser lo mismo).

No, ese matiz se le escapaba por completo al supuesto amigo en Facebook convertido en fiera para tu sorpresa y decepción. Y también se le escapaba el que, como es mi caso, hubieras convertido en heroína de tu última novela a una capitana de la Guardia Civil, en una muestra de tu aplauso por la lucha contra la corrupción llevada a cabo por la UCO. La fiera –la llamo así porque no hablaba sino aullaba, no razonaba sino mordía– te seguía poniendo a caldo y parecía estar a punto de acusarte de “cómplice del terrorismo” cuando te veías forzado a bloquearla.

Lo viví como corresponsal en el Beirut de los años 1980 y el Sarajevo de la siguiente década: incluso gente con estudios, gente que lee, gente civilizada puede convertirse en chacal de manada cuando un conflicto se libra en términos de etnia, nación o religión. Pierde su capacidad de razonar individualmente, deja de escuchar al que no piensa igual, se deja arrastrar por la ira, el odio y, si llega el caso, incluso la violencia de la jauría. Como diría Primo Levy, ha ocurrido otras veces y puede volver a ocurrir. Está empezado a ocurrir con lo de Cataluña.

Nuestra conversación en Granada Noir estaba tintada de pena. Conté que había tenido que bloquear en Facebook a alguien que se decía socialista y me acusaba de pertenecer a la “izquierda rancia” que piensa que todos los que enarbolan la bandera rojigualda y defienden la unidad de España son unos “fachas”. Le había contestado que no pienso eso en absoluto, que, si era tan amable, me recordara dónde había dicho o escrito yo algo semejante. El supuesto socialista había respondido que quizá no lo hubiera dicho o escrito, pero que, vista mi posición en el conflicto catalán, él estaba seguro de que yo lo pensaba.

Reprimí el impulso de recordarle que ese tipo de adivinación del pensamiento del otro es más propio del proceso inquisitorial que del debate ilustrado. Respiré hondo para cargarme de paciencia y serenidad, y tecleé un mensaje en el que le decía un par de cosas.

La primera, reiterarle que no estigmatizo como “fachas” a todos los que esgrimen la bandera rojigualda. Algunos pueden serlo, otros solo son nacionalistas españoles, bastantes la tienen como la enseña de la Constitución del 78, la mayoría simplemente identifica desde su nacimiento esa bandera con España porque no ha visto otra. Añadí que ello no impide que haya un puñado de compatriotas que preferirían la también españolísima bandera tricolor republicana.

Le recordé, en segundo lugar, que siempre me he declarado partidario de la unidad de España, por lo que me dolería la independencia de Cataluña. ¿Pero es que solo hay una manera de mantener esa unidad? ¿No podría España seguir unida bajo un modelo federal, quizá más adecuado a su pluralidad? ¿Es que los Estados Unidos de América no son percibidos en la escena internacional como un único país pese a sus extraordinarias diferencias internas? En definitiva, ¿es que unidad tiene que ser necesariamente sinónimo de uniformidad?

Me salió con exabruptos contra Puigdemont, Colau y Pablo Iglesias –a los que yo no había citado– y me instó a irme a Venezuela puesto que odiaba a España. Eso ya no pude soportarlo. Me recordó mucho la cantinela que escuchaba diariamente en mis primeros veintiún años de vida, los que pasé bajo el régimen franquista, aquello de “si no te gusta España, vete a Rusia”. Lo bloqueé.

Ni me atraía lo más mínimo la Rusia soviética ni me atrae un carajo la Venezuela de Maduro. No escogí nacer en España, pero amo sus tierras, sus gentes y sus culturas del mismo modo que amé a los padres y el hermano que no escogí. Solo quiero que España sea más limpia, justa y democrática. Solo quiero que Cataluña se sienta cómoda en su seno. Me gustaría incluso que nos federáramos con Portugal.

Mal andamos si pensar así te convierte en tan “antiespañol” como lo fueron los sefardíes, los moriscos, los luteranos, los ilustrados, los liberales y los republicanos que tuvieron que huir de su tierra por no acomodarse al dogma. ¿Es que solo hay un modo de ser español?

¡Voltaire, despierta! Se han vuelto locos otra vez.


Lctr. (C&P)

lunes, 9 de octubre de 2017

Blanco es el color


Después de lo visto ayer en Barcelona parece que no queda otra. Si quieres ser español la única forma posible de identificarte como tal es uniéndote a la España del Partido Popular, de parte del PSOE, de C's, de VOX, de SCC, de Falange, y de Democracia Nacional. No existe otra opción. Si tu te sientes español, pero no comulgas con ninguno de esos grupos, ya puedes ir haciendo las maletas.

En efecto, para ser español te hace falta además ser "mucho español", y bailarles el agua a los portadores de la bandera manchada por la corrupción, el paro, el empleo precario, la burbuja inmobiliaria, las obras faraónicas, los recortes sociales, la educación concertada con los amigos, los recortes sanitarios, el rescate a la banca con dinero de todos...

Abrazar esa bandera significa aceptar sin concesiones la España Mariana, y los que no acepten eso, que se jodan (como dijo aquella..)

Este es el panorama de nuestro país.

Somos muchos los españoles que no compartimos las ideas ni los principios de los que pretenden imponer a toda costa una idea de nación pretérita, caduca, rancia y, por supuesto, corrupta, por no decir preconstitucional en algunos casos. Somos muchos los que estamos hartos de todo eso. Sirvan de ejemplo estas otras imágenes de madrid y Barcelona.



























En estas otras imágenes podemos apreciar una manifestación, también por la unión de los españoles, pero a-banderados, esto es, sin bandera alguna. Esta manifestación en Madrid y Barcelona (y en otros puntos del país) a diferencia de la de ayer perfectamente orquestada, subvencionada (más de 100 autobuses de todas partes de españa) y difundida por los medios afines al partido del gobierno (entre ellos la televisión que pagamos todos los españoles) no tuvo la misma visibilidad en los medios que tuvo la de Barcelona. Además, fue espontánea en sus formas y como se puede apreciar, por tener caracter nacional, estuvo más respaldada en todo el territorio patrio.

Todas estas personas que somos de España y también vivimos aquí, necesitamos un sitio tranquilo, moderno, acorde al nuevo siglo, con gobernantes decentes que miren por el ciudadano, y dejarnos de banderitas, de himnos, y demás objetos de arreo de ganadería, que lo único que consiguen es separarnos para que las clases dirigentes continuen repartiéndose todo el pastel.

Las banderitas y los himnos dejadlos para el fútbol y para las olimpiadas. La mayoría de la ciudadanía quiere vivir en paz.

Y vosotros sois la guerra.

Lctr.

viernes, 6 de octubre de 2017

Houston, tenemos un problema.., Y nosotros también...


La pregunta que en estos momentos se puede hacer todo el mundo, al menos todo el mundo pensante, es por qué los líderes gobernantes de los países del mundo son elegidos entre los más ineptos e incapaces individuos de la sociedad en la que viven.

La respuesta es simple: El gobierno está en otro lado.

La vida es una intención, y como tal, busca el mejor camino para perpetuarse en el tiempo y en el espacio, lleva haciéndolo desde hace 4.000 millones de años, ha tenido tiempo suficiente para experimentar y probar todas y cada una de las posibilidades factibles de seguir ejerciendo el dominio sobre la misma naturaleza de la que procede, para organizarse en contra de todas las leyes universales.

Las leyes universales tienden a la nada de la que todo partió, a la calma, a maximizar la "entropía" de nuestro amigo Boltzmann. Las leyes de la vida, por el contrario, tienden a organizar, a construir, a achicar todo vestigio de desorden, tienden a seguir como sea, y cueste lo que cueste, por encima de toda ley que haga su propósito inalcanzable.

Desde el primer cristal, desde la primera enzima, desde la primera bacteria, la vida se ha abierto paso para organizar como sea este viaje sin sentido de lo que llamamos "existencia".

Es importante dejar claro a partir de ahora los conceptos de "Naturaleza y "Vida". 

Mientras el primero simboliza todo aquello que es inerte, inercial, atemporal, impremeditado, casual, incircustancial.., el segundo reune a todo lo premeditado, expreso, deliberado, voluntario e intencionado. Ambas conforman nuestra existencia, y no se pueden separar la una de la otra, al menos en el universo en el que nos ha tocado vivir.

Naturaleza y Vida son antagónicos, mientras una tiende a igualar, la otra tiende a diferenciar, constituyen el motor, la fuerza, que hace que la "realidad" se mantenga sin disiparse. 

Una "Naturaleza" en soledad no podría ser explicada. Una "Vida" sin la naturaleza como sustrato no podría generarse. Ambas a la vez conforman la extensión y el marco en el que la realidad que nos une se desarrolla e intenta explicarse a si misma.

Este lábil equilibrio, volviendo ya al tema del inicio, es muy difícil de mantener, y aunque la vida en un principio eligiera y seleccionara a los "mejores" para perpetuarse en este mundo regido por las leyes de lo "natural" en seguida se dio cuenta, basándose en la propia ley natural, de que para seguir en su intención debía efectuar sacrificios. Si su intención era seguir, no podía seguir a toda costa, la misma naturaleza y sus leyes impedían el predominio de una de ellas. 

Si la "vida" fuese todo no tendría sustrato natural donde realizarse, si por el contrario la "naturaleza" fuese todo, estaríamos hablando de la "nada", perdón, no estaríamos ni hablando.

Esta es la razón por la que nuestros gobernantes son los más incapaces entre sus iguales. No han valido para objetivos concretos de perpetuar la "vida", no han sido capaces de ser médicos, ingenieros, o poetas. Su misión, la que les ha sido encomendada, es la de la regulación. 

Y la regulación conlleva el sacrificio.

Cuando un gobernante ha mostrado indicios de inteligencia y organización, automáticamente ha sido eliminado, porque una entidad así, capaz de mantener la "vida" de todos, acabaría con la naturaleza. 

Es mejor tener "reguladores" sin sentimientos, a los que no les tiemble el pulso a la hora de combatir y guerrear, y de esta manera controlar este frágil equilibrio de la existencia donde, por el momento, solo podemos mirar.

Lecter.

martes, 3 de octubre de 2017

El Discurso del rey


Felipe... Lamentable.

Has perdido una oportunidad de oro para ser valorado como hombre de estado.

Es lo que tiene la educación castrense, la falta de talento, y la familia que te antecede. El resultado es que te tienen que escribir los discursos porque no eres capaz de formular una idea u opinión propia. Y si realmente eso que has dicho hoy es lo que piensas sobre este tema... vete haciendo las maletas.

Después de esto tu salida es cuestión de tiempo.

Lctr.

lunes, 2 de octubre de 2017

martes, 26 de septiembre de 2017

Un problema informático


España tiene un problema informático mal solucionado desde 1978.

En aquel momento, cuando debería haberse actualizado el sistema operativo, eliminando cualquier vestigio de la versión anterior, no se hizo. En su lugar se utilizó un parche de actualización que se llamaba "Transition 1.0" manteniendo toda la arquitectura previa, y relegando a la sección de "archivos ocultos" todas las carpetas marcadas con los nombres de "cunetas", "restablecimiento del daño", y "devolución al estado".

Además, también fueron implementados parches con nombres como "Autonomías 1.0/1.17" y ocultando a su vez toda una serie de carpetas con información relevante sobre identidades nacionales de los pueblos de España.

De esta manera el ordenador podría seguir tirando durante un tiempo, nadie sabía predecir cuánto, pero eso era lo de menos, el caso era seguir a toda costa, para ello también se instaló el programa de seguridad "El que venga detrás que arree 2.0".

Conforme aparecían nuevas necesidades marcadas por la modernización del mundo que nos rodea que implicaban soluciones para la educación, la sanidad, las pensiones.., el sistema daba claras muestras de estar obsoleto. Para poner solución a estos problemas se utilizaron nuevos parches de dudosa procedencia y aparecieron "bugs" de difícil depuración que abrieron el camino a virus, troyanos, y malwares de todo tipo que terminaron por corromper del todo nuestro vetusto dispositivo.

Esta es la situación en la que nos encontramos hoy en día.

¿Qué dicen al respecto los "administradores" del sistema? Veamos algunas de sus propuestas:

Los administradores del sistema actual, y parte del de el anterior, opinan que podemos seguir con esta misma maquinaria sin más que añadir el nuevo parche "Pseudodemocracia 2.0" que trae como complemento las aplicaciones "Más de lo mismo 1.9" y el programa estrella "Rodillo"

Otros opinan que estando de acuerdo con esa idea es mejor que nos compremos un Mac. Un buen ordenador de Apple, con funda naranja, al que no le afecten los virus, y funcione de manera fiable y sin cuelgues. Para ello deberíamos desestimar todos los archivos almacenados en el anterior ya que son incompatibles con el nuevo sistema, además el nuevo equipo es el doble de caro, tiene limitadas las opciones de configuración, y cada vez que necesitemos la más mínima aplicación deberemos pagar. También deberemos pagar por los cables esenciales (dongles) para conectar los periféricos necesarios para su funcionamiento.

Hay otra corriente que opina que lo primero que hay que hacer es salvar los archivos de las carpetas ocultas del anterior equipo en disco externo. Después formatear el disco duro, y una vez hecho esto instalar un sistema operativo de libre distribución como "Linux". Con el nuevo sistema tendremos la opción de configurar nuestro equipo conforme al uso que le vayamos a dar, podremos sacar a la luz las carpetas ocultas para tramitar sus soluciones, no dependeremos para futuras actualizaciones de empresas satélite pero, eso sí, el nivel de conocimientos de los administradores para manejar este nuevo equipo debe ser más avanzado, siendo necesario disponer de personal cualificado para operar con este nuevo software, algo incompatible con la actual política de "asesores".

¿Qué solución le parece mejor a este problema informático?

Razone la respuesta.

Lctr.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

La entrevista fantasma


Ayer, las máximas representantes de las ciudades máximamente implicadas en el "Procés" independentista, una por ser la sede del nacionalismo catalán, y la otra por ser la sede del nacionalismo español, se encontraron en el programa de Wyoming, "El intermedio" dónde  dicen que "después de oír las noticias nos cuentan la verdad.."

Ambas dieron una lección de condescendencia y flexibilidad en sus argumentos, una lección de contemporización y diálogo. Nos mostraron un camino desde la negociación y el sentido común por el que encontrar una vía de solución a este "problema" generado por las derechas tradicionales de nuestro país. La catalana, y la de siempre.

Porque sí, las derechas más corruptas de España representadas por Rajoy y Puigdemont, las que se han repartido a "pachas" desde siempre los presupuestos de todos los ciudadanos del estado, acompañados de esas otras dos grandes derechas que son el PNV y el PSOE, son en último término los únicos generadores de estos "problemas" sin solución que tanto les gustan para entretener a la plebe durante el mayor tiempo posible. Mientras tanto se van de rositas en los juzgados, siguen "colocando" y robando.., y el resto de la población tan contenta mandando chistes de catalanes por el whatsapp.

Ningún periódico de tirada nacional ha plasmado, ni siquiera se ha hecho eco, de las palabras que las alcaldesas mantuvieron ayer desde una perspectiva tolerante y verdaderamente democrática. No es conveniente que la gente sepa que todo problema, por grande que creamos que sea, puede tener una solución relativamente sencilla que siempre parte del diálogo. Al contrario, los manipulados medios de comunicación cavernarios, que en la actualidad son prácticamente la mayoría de los que existen en nuestro país, no cejaron en el empeño de denostar y arremeter contra las dos únicas personas que han demostrado tener un mínimo de sensatez y de espíritu democrático.

Por mucho que se empeñen estos adalides del insulto y la vejación que vegetan por nuestras radios y periódicos, deben tener en cuenta que ambas han sido elegidas en sus municipios por los ciudadanos, hartos de corrupción en sus respectivas ciudades, para sustituir a sus predecesores de la derecha, sin ninguna ayuda bancaria ni empresarial de las que si han gozado (saltándose incluso la ley) las formaciones contrarias.

Está claro que cuando la ciudadanía habla, en su discurso no caben nacionalismos, gaitas, ni demás problemas creados "ad hoc" para extender cortinas y velos que acorten las miras y emboten los sentidos de las personas, que ya estamos más que hartas y cansadas de las maniobras y triquiñuelas de todo este hatajo de delincuentes.

Lctr.

martes, 5 de septiembre de 2017

Dougie Jones


En los años 90', prácticamente ayer, todos podíamos ver por televisión series como, "Alf", "Beverly Hills", "Expediente X", "Frasier", "Ally Mcbeal".., que venían a ser continuaciones de otras que pudimos ver con anterioridad como "Canción triste de Hill Street", "Luz de Luna", "Miami Vice", "Falcon Crest".., que no eran más que prolongaciones de aquellas "Bonanza", "El Virginiano", "Dimensión Desconocida (Twilight Zone)", "Ironside", "Perry Manson", y tantas y tantas otras.

En esos mismos años 90', de los que hablamos, apareció de sopetón la serie "Twin Peaks".

En principio la serie no tenía nada novedoso en cuanto a la trama que en ella se desarrollaba, consistía en un argumento básico del Thriller policíaco de todos los tiempos, en la que se nos presentaba un asesinato acaecido en una remota y pequeña población americana, y en la que, como siempre, había que descubrir quién era el asesino. Todo parecía normal, una serie más, hasta que vimos su inicio y sus títulos de crédito. En ellos, de una manera pausada, acompañados por la hipnótica música de Angelo Badalamenti, veíamos una carretera con el nombre del pueblo, un pajarito que nos saludaba, las maquinas de una serrería de montaña trabajando lentamente, un salto de agua interminable, y un río de aguas tranquilas. De momento, y hasta la fecha, no habíamos visto una introducción igual en toda nuestra vida, por lo menos en el mundo de las series televisivas, era algo "moderno", curioso, y original.

Ni que decir tiene que la serie en sus primeros capítulos se quedo con toda la peña, arrebatando el aliento a chicos y grandes, y consiguiendo unas audiencias enormes por la formas y maneras de desarrollar la historia.

La audiencia "convencional" fue decayendo conforme el autor no estaba dispuesto a seguir los parámetros tradicionales utilizados una y otra vez en esta antigua tarea de contar cuentos y aventuras. Pero hubo una gran parte de los espectadores que aplaudió, y se sumergió sin reservas, en esta sugerente y suave manera de afrontar "el viaje".

A partir del cuarto capítulo de aquella "Twin Peaks", muchos comprobaron que lo de menos era saber quién había sido el asesino, ya estábamos todos un poco hartos y saturados de "Agatha Christies" y "Conan Doyles" varios, y de sus enrevesados y delirantes giros de guión que nos hacían ver al final que el asesino era el mayordomo, o alguno que pasaba por allí, daba igual, parece ser que su meta era ocultar (a veces de manera zafia y miserable) los datos objetivos que pudieran llevar a averiguar el misterio por uno mismo.

David Lynch y Mark Frost (este último fue guionista de "Canción Triste de Hill Street") decidieron experimentar, y generaron una trama que partiendo de un hecho objetivo, clásico, y real, nos fue llevando hacia aspectos profundos, arcanos, e inexplorados, de nuestra propia manera de entender el mundo que nos rodea. Aspectos ocultos pero no por ello menos reales de los que nos cuentan en las historias convencionales, incluso me atrevo a decir que más veraces, donde va a parar, que las clásicas monsergas de las novelas de misterio.

Posteriormente vinieron muchas más series hasta nuestros días, pero todas ellas tenían algo de ese "Twin Peaks", de esa "nueva" manera de contar las cosas. Todos hemos podido ver desde entonces series excepcionales como "Los Soprano", "Mad Men", "Dexter", "Breaking Bad".., y también hemos visto truños comerciales como "Perdidos" o la actual "Juego de Tronos" que utilizan las enseñanzas de Lynch en las formas, pero no en los contenidos.

Han pasado 25 años, veinticinco años, desde aquel experimento que fue "Twin Peaks", la empresa "Showtime" ofreció "carta blanca" al tandem Lynch-Frost para realizar una serie como continuación de aquella inconclusa de los 90', les exigió guión y resolución de la trama, ellos aceptaron pidiendo 18 episodios (las series normales tienen de 10 a 13) y lo volvieron a hacer.

Volvieron a quedarse con la peña, con los de "Showtime", con las cadenas de todo el mundo, y con los autores de las series de éxito.

Porque sí, Vince Gilligan, eres el creador de "Breaking Bad", uno de los mejores trabajos que se han visto en la historia de las series, te admiro profundamente por ello, pero estarás conmigo que estos dos hijos de puta nos la han vuelto a calzar a todos, normal, ellos son los precursores, han visto todo lo que habéis hecho, y una vez más nos han superado a todos.

Sirva esta entrada como homenaje a Dougie Jones, personaje que desafiando a todos los personajes que en el mundo han sido, desde el ingenioso hidalgo, pasando por Hamlet, hasta el mismísimo Walter White, nos ha robado el corazón desde su completa inacción en el universo. Es el primer personaje de la historia que no tiene personalidad, ni manera de ser, por no tener no tiene ni frases. Desde la absoluta nada, pero nada de nada, nos lo ha dicho todo. Querido Dougie esta entrada va por ti, pero sobre todo va por las personas que te han dado la vida, gracias Lynch, gracias Frost, vuestro trabajo ha sido excepcional, pero lo de Dougie es mucho.

Ha sido un verdadero placer cada domingo seguir vuestra serie, un placer estético, un placer emocional, una auténtica catarsis.

Gracias sinceras.

Lecter.

lunes, 21 de agosto de 2017

Pueblo de dios...



Santiago Martín, el cura de la tele, imparte su "Homilia" ayer domingo día 20 de agosto...

No te da vergüenza Santi...!?

Lctr.

jueves, 17 de agosto de 2017

Phillip K. Dick


He utilizado parte de este verano para ponerme al día con un autor al que conocía por las adaptaciones de sus novelas al cine. Después de haber leído gran parte de su obra todavía no sé por qué este señor no tiene una estatua, o un busto, o una plaza, en el mismo centro de cualquier ciudad importante del mundo. Podría tener también, por qué no, un planeta, una estrella, o toda una galaxia entera dedicada a su memoria, recordándole para la eternidad.

Cuando te sumerges en cualquiera de sus novelas ligeras, de alrededor de doscientas páginas más o menos, de lectura agradable, no puedes evitar en algún momento de la narración quedarte boquiabierto, con cara de lelo, arrebatado y fascinado por lo que allí se dice, por los extraordinarios contenidos de sus historias, por el delirante manejo del espacio y del tiempo para describir unas meta-realidades que en el fondo están presentes en cada uno de nosotros. Es el primer escritor que escribe directamente para el "condensador de fluzo" que todos llevamos incorporados en nuestro interior, su lectura nos hace mirar de nuevo con ojos renovados al mundo que nos rodea.

Sumergirse en el universo "Kdickiano" es un auténtico gozo y un placer intelectual, es un viaje genuino hacia la introspección, a la vez que un acto de solaz esparcimiento donde no falta el fino sentido del humor y el entretenimiento.

Toda la ciencia ficción actual tiene un tributo con este señor. Desde Blade Runner a Matrix, pasando por Inceptión e Interestelar, por no hablar de Total Recall, El Show de Truman, Minority Report.., y tantas, y tantas... Todo había sido dicho antes por Phillip K. Dick.

Desde aquí recomiendo, sin entrar en detalles, "Los tres estigmas de Palmer Eldritch", "UBIK", "Fluyan las lágrimas, dijo el Policía", "El ojo en el Cielo", "El tiempo Desarticulado"...

Para obtener más datos..., la Wikipedia...

Lctr.