sábado, 25 de febrero de 2017

Querida España


Rinconada en costanilla y una iglesia barroca por fondo. Sobre las campanas negras, la luna clara. DON LATINO y MAX ESTRELLA filosofan sentados en el quicio de una puerta. A lo largo de su coloquio, se torna lívido el cielo. En el alero de la iglesia pían algunos pájaros. Remotos albores de amanecida. Ya se han ido los serenos, pero aún están las puertas cerradas. Despiertan las porteras.

MAX: ¿Debe estar amaneciendo?

DON LATINO: Así es.

MAX: ¡Y que frío!

DON LATINO: Vamos a dar unos pasos.

MAX: Ayúdame, que no puedo levantarme. ¡Estoy aterido!

DON LATINO: ¡Mira que haber empeñado la capa!

MAX: Préstame tu carrik, Latino.

DON LATINO: ¡Max, eres fantástico!

MAX: Ayúdame a ponerme en pie.

DON LATINO: ¡Arriba, carcunda!

MAX: ¡No me tengo!

DON LATINO: ¡Qué tuno eres!

MAX: ¡Idiota!

DON LATINO: ¡La verdad es que tienes una fisonomía algo rara!

MAX: ¡Don Latino de Hispalis, grotesco personaje, te inmortalizaré en una novela!

DON LATINO: Una tragedia, Max.

MAX: La tragedia nuestra no es tragedia.

DON LATINO: ¡Pues algo será!

MAX: El Esperpento.

DON LATINO: No tuerzas la boca, Max.

MAX: ¡Me estoy helando!

DON LATINO: Levántate. Vamos a caminar.

MAX: No puedo.

DON LATINO: Deja esa farsa. Vamos a caminar.

MAX: Échame el aliento. ¿Adónde te has ído, Latino?

DON LATINO: Estoy a tu lado.

MAX: Como te has convertido en buey, no podía reconocerte. Échame el aliento, ilustre buey del pesebre belenita. ¡Muge, Latino! Tú eres el cabestro, y si muges vendrá el Buey Apis. Lo torearemos.

DON LATINO: Me estás asustando. Debías dejar esa broma.

MAX: Los ultraístas son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.

DON LATINO: ¡Estás completamente curda!

MAX: Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.

DON LATINO: ¡Miau! ¡Te estás contagiando!

MAX: España es una deformación grotesca de la civilización europea.

DON LATINO: ¡Pudiera! Yo me inhibo.

MAX: Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.

DON LATINO: Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato.

MAX: Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta, Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.

DON LATINO: ¿Y dónde está el espejo?

MAX: En el fondo del vaso.

DON LATINO: ¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!

MAX: Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.

DON LATINO: Nos mudaremos al callejón del Gato.

MAX: Vamos a ver qué palacio está desalquilado. Arrímame a la pared. ¡Sacúdeme!

DON LATINO: No tuerzas la boca.

MAX: Es nervioso. ¡Ni me entero!

DON LATINO: ¡Te traes una guasa!

MAX: Préstame tu carrik.

DON LATINO: ¡Mira cómo me he quedado de un aire!

MAX: No me siento las manos y me duelen las uñas. ¡Estoy muy malo!

DON LATINO: Quieres conmoverme, para luego tomarme la coleta.

MAX: Idiota, llévame a la puerta de mi casa y déjame morir en paz.

DON LATINO: La verdad sea dicha, no madrugan en nuestro barrio.

MAX: Llama.

DON LATINO DE HISPALIS, volviéndose de espaldas, comienza a cocear en la puerta. El eco de los golpes tolondrea por el ámbito lívido de la costanilla, y como en respuesta a una provocación, el reloj de la iglesia da cinco campanadas bajo el gallo de la veleta.

MAX: ¡Latino!

DON LATINO: ¿Qué antojas? ¡Deja la mueca!

MAX: ¡Si Collet estuviese despierta!... Ponme en pie para darle una voz.

DON LATINO: No llega tu voz a ese quinto cielo.

MAX: ¡Collet! ¡Me estoy aburriendo!

DON LATINO: No olvides al compañero.

MAX: Latino, me parece que recobro la vista. ¿Pero cómo hemos venido a este entierro? ¡Esa apoteosis es de París! ¡Estamos en el entierro de Víctor Hugo! ¿Oye, Latino, pero cómo vamos nosotros presidiendo?

DON LATINO: No te alucines, Max.

MAX: Es incomprensible cómo veo.

DON LATINO: Ya sabes que has tenido esa misma ilusión otras veces.

MAX: ¿A quién enterramos, Latino?

DON LATINO: Es un secreto que debemos ignorar.

MAX: ¡Cómo brilla el sol en las carrozas!

DON LATINO: Max, si todo cuanto dices no fuese una broma, tendría una significación teosófica... En un entierro presidido por mí, yo debo ser el muerto... Pero por esas coronas, me inclino a pensar que el muerto eres tú.

MAX: Voy a complacerte. Para quitarte el miedo del augurio, me acuesto a la espera. ¡Yo soy el muerto! ¿Qué dirá mañana esa canalla de los periódicos?, se preguntaba el paria catalán.

MÁXIMO ESTRELLA se tiende en el umbral de su puerta. Cruza la costanilla un perro golfo que corre en zigzag. En el centro, encoge la pata y se orina. El ojo legañoso, como un poeta, levantado al azul de la última estrella.

MAX: Latino, entona el gori-gori.

DON LATINO: Si continúas con esa broma macabra, te abandono.

MAX: Yo soy el que se va para siempre.

DON LATINO: Incorpórate, Max. Vamos a caminar.

MAX: Estoy muerto.

DON LATINO: ¡Que me estás asustando! Max, vamos a caminar. Incorpórate, ¡no tuerzas la boca, condenado! ¡Max! ¡Max! ¡Condenado, responde!

MAX: Los muertos no hablan.

DON LATINO: Definitivamente, te dejo.

MAX: ¡Buenas noches!

DON LATINO DE HISPALIS se sopla los dedos arrecidos y camina unos pasos encorvándose bajo su carrik pingón, orlado de cascarrias. Con una tos gruñona retorna al lado de MAX ESTRELLA. Procura incorporarle hablándole a la oreja.

DON LATINO: Max, estás completamente borracho y sería un crimen dejarte la cartera encima, para que te la roben. Max, me llevo tu cartera y te la devolveré mañana.

Finalmente se eleva tras de la puerta la voz achulada de una vecina. Resuenan pasos dentro del zaguán. DON LATINO se cuela por un callejón.

LA VOZ DE LA VECINA: ¡Señá Flora! ¡Señá Flora! Se le han apegado a usted las mantas de la cama.

LA VOZ DE LA PORTERA: ¿Quién es? Esperarse que encuentre la caja de mixtos.

LA VECINA: ¡Señá Flora!

LA PORTERA: Ahora salgo. ¿Quién es?

LA VECINA: ¡Está usted marmota! ¿Quién será? ¡La Cuca, que se camina al lavadero!

LA PORTERA: ¡Ay, qué centella de mixtos! ¿Son horas?

LA VECINA: ¡Son horas y pasan de serlo!

Se oye el paso cansino de una mujer en chanclas. Sigue el murmullo de las voces. Rechina la cerradura, y aparecen en el hueco de la puerta dos mujeres: La una, canosa, viva y agalgada, con un saco de ropa cargado sobre la cadera. La otra, jamona, refajo colorado, pañuelo pingón sobre los hombros, greñas y chancletas. El cuerpo del bohemio resbala y queda acostado sobre el umbral al abrirse la puerta.

LA VECINA: ¡Santísimo Cristo, un hombre muerto!

LA PORTERA: Es Don Max el poeta, que la ha pescado.

LA VECINA: ¡Está del color de la cera!

LA PORTERA: Cuca, por tu alma, quédate a la mira un instante, mientras subo el aviso a Madama Collet.

LA PORTERA sube la escalera chancleando. Se la oye renegar. LA CUCA, viéndose sola, con aire medroso, toca las manos del bohemio y luego se inclina a mirarle los ojos entreabiertos bajo la frente lívida.

LA VECINA: ¡Santísimo Señor! ¡Esto no lo dimana la bebida! ¡La muerte talmente representa! ¡Señá Flora! ¡Señá Flora! ¡Que no puedo demorarme! ¡Ya se me voló un cuarto de día! ¡Que se queda esto a la vindicta pública, señá Flora! ¡Propia la muerte!

Luces de Bohemia
Escena XII
Ramón María del Valle-Inclán

jueves, 23 de febrero de 2017

Juicios y Sentencias


Contra Miguel Servet del Reino de Aragón, en España: Porque su libro llama a la Trinidad demonio y monstruo de tres cabezas; porque contraría a las Escrituras decir que Jesús Cristo es un hijo de David; y por decir que el bautismo de los pequeños infantes es una obra de la brujería, y por muchos otros puntos y artículos y execrables blasfemias con las que el libro está así dirigido contra Dios y la sagrada doctrina evangélica, para seducir y defraudar a los pobres ignorantes.

Por estas y otras razones te condenamos, M. Servet, a que te aten y lleven al lugar de Champel, que allí te sujeten a una estaca y te quemen vivo, junto a tu libro manuscrito e impreso, hasta que tu cuerpo quede reducido a cenizas, y así termines tus días para que quedes como ejemplo para otros que quieran cometer lo mismo.



Contra Juan Carlos I de España, y en su nombre, contra su hija Cristina de Borbón y su yerno Iñaki Urdangarín, por los delitos continuados de fraude a la administración, prevaricación, falsedad en documento público, tráfico de infuencias, y blanqueo de capitales, ejercidos por el soberano y su familia desde la restauración de la monarquia, que suponen un daño para las arcas públicas de cientos de millones de Euros, con el consecuente deterioro de las instituciones y el desprecio y menoscabo hacia sus pobres e ignorantes súbditos.

Por estas y otras razones te condenamos, Juan Carlos de Borbón, a disponer de un retiro dorado y bien retribuido donde no te falten mujeres, vicios, ni paisajes. En cuanto a tu hija y a su marido les condenamos a que vuelvan a su hogar, en un paraíso fiscal, lejos de su ingrato país.

Lctr.

Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, 
sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo 
justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.

Aristóteles (384 AC-322 AC)

sábado, 18 de febrero de 2017

Periodismo Ilustrado: Hoy, Ignacio Escolar




La infanta Cristina está condenada, pero solo a título lucrativo. Sale absuelta del proceso penal con nada más que una multa de 265.000 euros, un precio que ha hecho a su abogado “levitar de felicidad”, como él mismo aseguró. Como la fianza que pagó al empezar el juicio fue de más del doble –587.413 euros– la sentencia le ha salido literalmente a devolver.

Iñaki Urdangarin irá a la cárcel, aunque muchísimo menos tiempo del que quería Anticorrupción. El fiscal pedía para él 19 años en prisión. Su condena finalmente, será menos de un tercio: poco más de seis. También son más bajas de lo previsto todas las demás penas que ha sentenciado el tribunal, que no solo rebaja notablemente las peticiones de Anticorrupción sino que cambia el orden de responsabilidad. Para el fiscal Horrach, el principal delincuente de la banda era Urdangarin. A él le destinaban las peticiones de condena más severas. Para el tribunal, el más malo de todos era Diego Torres, no el yerno de los Borbón.

El desenlace, por decepcionante, era sin duda el esperado. Frente a quienes argumentan que “el sistema funciona” porque al menos la infanta se ha sentando en el banquillo cabe recordar las decenas de anomalías que ha vivido este proceso judicial desde el mismo día en que arrancó. Como cuando la abogada del Estado que representaba a Hacienda argumentó que eso de “Hacienda somos todos” era solo un lema publicitario. O cuando la implacable (con otros) Agencia Tributaria aceptó que las facturas falsas sirven para desgravar. O cuando la Audiencia de Palma obligó al juez Castro a cascarse 227 páginas de auto de imputación para poder sentar en el banquillo a la infanta –lo normal con cualquier españolito no llega a la décima parte– porque el anterior auto, según este tribunal, le faltaba “un mayor esfuerzo motivador”.

O lo que pasó con Manos Limpias y su aparato recaudador, Ausbanc. Décadas chantajeando a empresas y organizaciones, y solo se les acabó el chiringuito cuando intentaron aplicar el mismo protocolo con la familia real: si me pagas, retiro la imputación. Hay cosas que son sagradas, y líneas rojas que nunca conviene traspasar.

No, por mucho que se repita desde los medios monárquicos el juicio a la infanta no demuestra en ningún caso que todos seamos iguales ante la ley. La infanta llegó al banquillo a pesar del sistema, no gracias a él. La levedad de la sentencia solo confirma lo flexible que resulta nuestro sistema judicial.

¿Puede alguien convivir con un delincuente que prevarica, que malversa, que defrauda a Hacienda, que practica el tráfico de influencias, que falsea documentos sin que quien duerma en su cama, y se lucra gracias a estos delitos, no sepa absolutamente nada? La respuesta de la justicia es “depende”. Si eres Ana Mato o Cristina de Borbón puede colar. Si eres Isabel Pantoja (o probablemente la mujer de Luis Bárcenas) es que no.

Diego Torres e Iñaki Urdangarin irán a la cárcel –si es que no lo evita un indulto o un tribunal superior–, pero la infanta no. Es lo que pronosticó el Gobierno y su presidente, que ya avisó de que a Cristina de Bornón “le iría bien”. Es también la línea roja que puso el rey padre. Lo contamos hace cuatro años en una noticia que os invito a repasar. Es de febrero del año 2013 y este era el titular: El rey asume que Urdangarin debe ir a la cárcel para que la monarquía se salve. Allí también informamos de que la abdicación de Juan Carlos de Borbón estaba ya sobre la mesa y que se produciría en breve. Así ocurrió tres meses después.

Cristina de Borbón estaba allí. Era cómplice y coartada, escudo y arma de su marido, Iñaki Urdangarin. Sin ella no habría habido negocio, con ella se gastó el botín.

La infanta Cristina firmaba las cuentas, contrataba al servicio del palacete de Pedralbes a cargo de Aizón y pasaba como gastos de la empresa hasta las facturas del cumpleaños del niño. "Consintió, participó y se benefició de los delitos de Nóos", según el segundo auto de imputación firmado por el valiente juez Castro.

La justicia será ciega. Los ciudadanos no lo son. 

(Enlace artículo)

Lctr. (C&P)

viernes, 17 de febrero de 2017

Premonition



"Cuando Estados Unidos sea una economía de servicios y de información; cuando casi todas las principales industrias de manufactura se hayan ido a otros países; cuando los increíbles poderes tecnológicos caigan en manos de muy pocos, y nadie que represente el interés público pueda siquiera comprender los interrogantes; cuando la gente haya perdido la capacidad de establecer sus propias agendas o cuestionar de una manera sabia a las autoridades; cuando, abrazados a nuestras bolas de cristal y consultando nerviosamente nuestros horóscopos, con nuestras facultades críticas en declive, e incapaces de distinguir entre lo que nos gusta y lo que es verdad, nos deslicemos de nuevo, casi sin darnos cuenta, hacia la superstición y hacia la oscuridad".

Carl Sagan
The Demon-Haunted World :
Science as a candle in the dark. (1995)
Lctr.

martes, 14 de febrero de 2017

Cine.., cine.., CINE

Después de superhéroes, mutantes, monstruos que vienen a verle a uno, venganzas, y tardes para la ira variadas, estas son las películas que ha merecido la pena ver en este pasado 2016. Películas que si bien no son una obra maestra, si que te hacen reconectar, y volver a encontrarte con el mundo del cine de verdad.

La primera es la coreana "The handmaiden" (la doncella) película de largo metraje (2 horas y media) pero que no se hace larga por la fascinación con la que uno siempre mira hacia ese mundo oriental y sus paisajes. Pulcramente realizada, bien trabajada por los actores, constituye un placer visual contemplarla.


La otra se titula "Elle". Se presenta a los Oscars como mejor película extranjera. Es una coproducción franco-belga-alemana dirigida por el holandés Paul Verhoeven, sí, el mismo de "Instinto Básico", "Total Recall", y tantas otras.

Así como en la primera película destacan sus formas, en esta de Verhoeven destacan sus contenidos. De nuevo se propone un viaje hacia el interior del alma humana en forma de "comedia negra" perfectamente hilvanada por el autor, y mejor interpretada por la inmensa Isabelle Huppert.




Es el momento de verlas y de disfrutar por unos instantes de aquel cine que tanto echamos de menos.

Lctr.

martes, 7 de febrero de 2017

Un Bodrio viene a Verme


Este es el resultado cuando el engranaje promocional de un producto está bien engrasado. Se puede hacer de una película menor todo un éxito de la taquilla, que al final es lo que importa. Si luego la crítica denosta nuestro trabajo da exactamente igual, una vez trincado el dinero le pueden dar mucho por el culo al cine.

No es la primera vez que el amigo Bayona se presta a realizar bodrietes de este estilo. De hecho su ópera prima "El orfanato", así como su otro largo "Lo increíble", son productos del mismo corte. Con ello no quiero decir que J.A. sea un mal realizador, no es mi intención, Bayona ha demostrado largamente que puede dirigir cualquier cosa, pero todavía no ha dirigido nada que podamos llamar película.

De hecho ayer en la gala de los Goya le dieron todos los premios posibles menos el de mejor película, como no podía ser de otra manera. Creo que a un buen seguidor de Spielberg como a él no le importará mucho conseguir los premios menores, de hecho ahora nos damos cuenta del profundo daño que le hicieron al cine personas como Steven o como Lucas...

Todavía alucino por la pretendida emoción que dice desprender el film, un conjunto de animaciones exentas de sentimiento alguno, una historia manida y mal hilada.., vaya truño. Solo había que ver la cara de Sigourney Weaver durante la promoción por España para darse cuenta del producto que teníamos entre manos.

Lo gracioso del caso es que le dieron el Goya a la otra "obrita maestra" de Arévalo, "Tarde para la Ira", que ya desde el título despeja todas las dudas acerca de su contenido. Dicen que el guión lo llevaban ocho años trabajando. Pues si que han tardado años para componer este pestiño, mal llevado, repleto de fallos, ya visto, y digno heredero de los peores trabajos de Charles Bronson...

Y es que el cine está boqueando ya...

Alguno ha de venir para contarnos algo distinto. Desde luego estos chicos no son, y de momento ni se les espera.

Lctr.

sábado, 21 de enero de 2017

La ola de frío


Si todavía alguien se plantea por qué en España tenemos la cuarta factura de la luz más elevada de Europa y que además sigue un régimen de subidas completamente "aleatorio" que no responde a los precios fijados por los mercados, sólo tiene que echar un vistazo a la imagen de más arriba.

Si todavía alguien se pregunta también por qué todos los medios de "información" dedican amplios espacios a que hace frío en Enero, y no dedican apenas nada a la simultanea y alevosa subida de la tarifa de luz y gas, sólo tiene que mirar la foto también.

En los países civilizados los gobiernos sirven para defender al ciudadano en el caso de que los feroces ataques de los mercados hagan peligrar la subsistencia de los ciudadanos. Valores como la energía, o el agua potable, imprescindibles para el desarrollo de la vida, no pueden estar (del todo) sujetos a la dictadura del capital. Los gobiernos intervienen, como hacen en Alemania, en Suiza, en Francia.., para estabilizar los precios de esas materias básicas, y por ende garantizar la estabilidad de sus propios países.

Esto sucede en los países civilizados. Pero debemos saber que estos países "civilizados" pueden realizar estos movimientos, y tener esos márgenes de maniobra, en detrimento del resto de naciones "menores".

No cabe ninguna duda de que España es claramente una nación "menor"

Y no le den más vueltas, no escuchen más "justificaciones" (ininteligibles por otro lado) no mareen más la perdiz. Somos una nación menor gobernada por verdaderos saqueadores teledirigidos, puestos ahí por los mercados internacionales, para seguir siendo lo que somos.

Va siendo hora de despertar.

Lctr.

martes, 17 de enero de 2017

Un País de Camareros


Este es el programa "estrella" de la televisión pública española. Un programa educativo donde solo se habla de lo que se come y de como prepararlo para que sea del agrado de los "señores". Este es el destino que se nos prepara desde la Unión Europea llevado a rajatabla por los complacientes gobernantes de nuestro país. Esos gobernantes que pretenden crear "empleo de calidad" y eliminar empleados públicos.

Siempre que se habla de funcionario la gente en seguida piensa en una ventanilla cutre de algún ministerio en donde le atiende un desagradable personaje que se pasa el día haciendo el vago y cobrando por no hacer nada. Sin entrar en juicios de valor sobre la "utilidad" de esos funcionarios, nadie piensa que en este país los médicos, o los profesores, o los científicos, son en su mayoría empleados públicos. Profesionales que en la actualidad no dan abasto, o se han tenido que ir de España, debido a los grandes recortes presupuestarios. Veamos una comparativa del empleo público en la actualidad en la Unión Europea:


Como podéis apreciar hasta en número de funcionarios estamos a la cola de Europa (por más que se nos intente decir desde el gobierno que sobra gente en el sector)

Esta es la misión de un gobierno profundamente inculto y miserable como el nuestro. Difundir y propagar ideas deleznables, enfrentar a las diferentes regiones del país, acabar con la educación, y convertirnos a todos en camareros. Para ello tienen a esta señora ejemplo de analfabetismo y fe cristiana.

Esta enviada de la Virgen del Rocio es la encargada de comunicar a las hordas dóciles que el empleo no puede ir mejor, que cada vez se generan más puestos de trabajo. Lo que no dice nunca es que ese empleo que se genera es principalmente de hosteleria y servicios. Empleo de camarero. Empleo precario que no cotiza a la seguridad social de forma contundente y que poco a poco nos convierte en un país servil donde no habrá cabida para el desarrollo científico, tecnológico, ni cultural. Un país de tercera para que los demás habitantes del mundo vengan a cagarse en él.

Porque en las manos de todos estos impresentables (y de los otros de los demás partidos) nuestro destino está asegurado en la necedad y en la miseria.

Ya no existen programas culturales, ni se fomenta la ilustración y la formación para todos (de hecho el IVA cultural sigue sin bajarse) Los niños ya no quieren ser un Darwin, un Edison, un Calderón, una Curie, un Picasso, un Wagner.., ahora, siguiendo las enseñanzas de su presidente, el lector de Marca, quieren ser Cristiano, o Messi, o los dos a la vez. Y eso como mal menor, ya que a muchos otros les gustaría ser de "Gran Hermano" o de "Masterchef" y continuar siendo unos gilipollas fácilmente manipulables por el resto de su vida.

Desde luego que lo tienen atado y bien, este hatajo de indeseables.

Lctr.

domingo, 15 de enero de 2017

Grandes Personajes Humanos: Hoy, Luis Garcia Montero


 A ver si nos entendemos

Escuchar a los demás sirve con frecuencia para asumir las propias contradicciones y para matizar las ideas y los sentimientos. No he perdido la capacidad de indignación, pero hace tiempo que sólo la siento con naturalidad ante el espectáculo de la mentira. No resisto la hipocresía como forma de vida, ni una configuración ideológica fundada en el permanente falseamiento de la realidad.

No me faltan motivos para la indignación, desde luego. Es una parte del pan diario de la vida española. Vemos a gente que habla una y otra vez de la unidad de España y luego actúa de forma calculada para acentuar la ofensa. Se trata de promover un independentismo muy aprovechado a la hora de amurallar las políticas conservadoras y evitar la configuración de una alternativa. Indigna que los partidarios de mantener un Estado común generen situaciones que, por intereses coyunturales, nos condenan la a separación.

Vemos a gente que defiende el amor cristiano y no duda en justificar el trato deshumanizado a los inmigrantes. Convierte las fronteras en un entierro perpetuo. Hemos visto a un ministro beato llamar calumniadores a los que protestaron cuando las fuerzas de seguridad, en vez de salvar vidas, condenaron a muerte a 15 personas al disparar balas de fogueo para que no alcanzasen la playa del Tarajal en Ceuta. Y hemos visto cómo se llenaba la boca con palabras –patria, bandera, ejército y defensa– un ministro que por su estupidez avariciosa perdió a muchos soldados y humilló después a sus cadáveres y a sus familias.

Hemos visto muchas cosas. El cabeza visible de la corrupción se presentó como el encargado de combatir la corrupción y de dar transparencia a las instituciones. Los que defendían la familia y la natalidad aprobaron leyes para favorecer la precariedad hasta el punto de dificultar mucho la vida familiar y el deseo de tener hijos. Y los que se presentaban como expertos económicos no trabajaron para hacer un poco menos pobre a la mayoría, sino para hacer cada vez más rica a una minoría.

Todo eso se ve a diario, aunque con frecuencia pasa desapercibido, porque la ideología dominante, la que se ha convertido en el sentido común de la vida, expone la injusticia y el sálvese quien pueda como la realidad, la única posible: así son las cosas.

Ante ese espectáculo es difícil resignarse y uno cae en la indignación. Pero el deseo de no resignarme, de pensar que las cosas podrían ser de otra manera, me invita también a no caer en la indignación con los que quieren o deberían querer cambiar las cosas. Los escucho, valoro sus opiniones e intento comprenderme a mí mismo.

Oigo el discurso de Javier Fernández, presidente de la gestora del PSOE. Dice que defendió la abstención por lealtad a España. Aclara que cuando hay que elegir entre España y la lealtad a la ideología de un partido, se debe poner por encima la lealtad a España. Y no me indigno, pero me canso. Y no me siento traidor a España cuando opino que la prioridad máxima es oponerme a la realidad ideológica que representa Rajoy y que, en ese camino, un paso decisivo es evitar que Rajoy continúe en el Gobierno. No podemos sublimar en una esencia los conflictos sociales. España no es una unidad de destinos en lo universal, sino una sociedad con explotadores y explotados, ricos, gente acomodada, pobres y personas condenadas a la exclusión social. Contraponer la lealtad española a la ideología socialista es asumir el sentido común de la derecha y renunciar a las razones de la política. Si hay una esencia por encima de todos, ¿para qué discutir?

No me indigno, pero voy camino de los 60 años y me gustaría que alguna vez hubiese en España un gobierno dispuesto a pensar en los intereses públicos y no en los negocios privados. Me gustaría ver en España un ministro de Sanidad que pensase en la dignidad de los enfermos y no en los intereses de las farmacéuticas. Me gustaría ver un ministro de Educación que llegase a un acuerdo para formar ciudadanos y no mano de obra barata y domesticada; un ministro de Cultura que no pensase en el entretenimiento y el ocio del rebaño, sino en la formación de las imaginaciones y las conciencias críticas. Me gustaría ver ministerios que trabajasen por la dignidad laboral y por la igualdad económica y la igualdad de género.

Cansado de guerras en el interior de la izquierda, reservo mi indignación para la derecha. Y miro el toro desde la barrera; como un espectador preocupado (pero desde la barrera). Camino de los 60 años, uno comprende que la responsabilidad está ahora en los más jóvenes. Pero estoy cansado y quiero ver otra cosa. Me cansan los que confunden la lealtad a España con la política de derechas y los que se enorgullecen con ser muy rojos, muy rojos, y no se preocupan de plantear la posibilidad real de un gobierno alternativo, un Estado que cambie las cosas, con ministros y ministras capaces de defender los intereses del espacio común de las personas.

A los jóvenes hay que reconocerles la oportunidad generacional de dirigir la sociedad española. Y los jóvenes deberían pedir a sus mayores que cuenten todo lo que han visto. Porque hemos visto tantas, tantas cosas. 

Lctr.(C&P) Infolibre.es

Soy Anormal



Lctr.

viernes, 13 de enero de 2017

Colofón


Ayer Juan Carlos Monedero a raíz de la decisión del Tribunal de Cuentas de bloquear la fiscalización de la Iglesia Católica, afirmó en "Las mañanas de Cuatro" que los ciudadanos tienen derecho a saber de qué forma la institución administra su dinero, añadiendo que:

"Los españoles están financiando esas cuevas de odio que son 13TV o la COPE. La fiscalización serviría para saber a dónde va el dinero"

La respuesta de la caverna no se hizo esperar. A continuación veamos lo que ante tal afirmación dijo el adalid de la causa "rancionaria" Carlos Herrera:

"Ayer me hizo gracia que un mamarracho como Monedero dijera que los españoles financian esas cuevas de odio que son 13TV y la COPE".

"Vamos a ver, cretino, la COPE que es de lo que yo puedo hablar se financia gracias a sus clientes que son los que invierten en un producto en el que creen, por cierto, y que dice que La verdad nos hará libres, no necesitamos que vengas tú con tu dinero a darnos nada".

El presentador cuestionó sus palabras enviando un dardo a La Sexta y acusando a Monedero de robar dinero de Venezuela. "Y esto de que tú hables de cuevas de odio, pontificando desde La Sexta, eso es lo más gracioso del mundo. Mira, majadero, la Iglesia no necesita tu dinero, el que tú le has mangado a los venezolanos, haciendo informes que no constan sobre una materia que no conoces y del que querías despistarte en tus obligaciones con Hacienda", afirmó. "Siempre va a hablar el que más callado tiene que estar. ¿Vas a dar tú lecciones sobre odio, cretino?"

Después de esta educada y magistral intervención del señor Herrera, no volveré a colocar jamás aquí nada que provenga de este elemento.

Por higiene mental.

Lctr.

jueves, 12 de enero de 2017

Periodismo Ilustrado: Hoy, Javier Gallego


60.000 millones de euros nos ha costado el rescate a las cajas de ahorros según el Tribunal de Cuentas. 60.000 millones de los que no recuperaremos gran parte. Pero no sólo porque no vayan a devolver el préstamo, sino también y sobre todo, porque no es posible recuperar ya todo lo que nos han quitado en estos años, todo lo que hemos perdido por culpa del derrumbamiento de las cajas, sumidero de políticos en el que nos hundíamos nosotros, mientras ellas reflotaban. Lo que las cajas se llevaron, mucho no volverá porque no es posible dar marcha atrás en el tiempo.

Nos ha costado mucho más que 60.000 millones de euros. Nos ha costado la vida. A algunos literalmente. Nos ha costado vidas perdidas, vidas malgastadas, vidas maltrechas. Nos ha costado despidos, desempleo, desahucios, servicios sociales, pobreza, desigualdad, emigración, represión, conflictividad, desamparo, sufrimiento. Mucho sufrimiento. Bajo esa losa de 60.000 millones yacen muchas víctimas, muchos derechos y muchas libertades. El informe del Tribunal de Cuentas es, en realidad, un certificado de defunción, un mapa de ausencias, un recuento de desaparecidos.

Pero sin decirlo. De lo que no habla es del ajuste de cuentas que nos han hecho para ajustar la contabilidad de las cajas. De lo que no habla es de las consecuencias devastadoras que el tsunami bancario ha tenido sobre nosotros. El balance del Tribunal de Cuentas, que llega tan tarde como casi todos sus recuentos, ya que no vale para recuperar el dinero y apenas para darle un tirón de orejas a los gestores del rescate, sólo nos sirve para que ajustemos cuentas con ellos nosotros también.

Arrollados por un presente continuo de malas noticias, a menudo olvidamos nuestro reciente pasado de atropellos. En este país, se ha rescatado a las cajas pero también a muchos de los responsables de hundirlas y de estafar a sus clientes, no sólo con préstamos abusivos sino con productos tóxicos como las preferentes, vendidos con malas artes a pequeños ahorradores, algunos muy mayores, que perdieron todo o mucho de lo que habían ido guardando afanosamente durante su vida. Sólo ahora están recuperando algunos su dinero, otros se han ido a la tumba con la pena y la humillación de que les arrebataran todo lo que tenían.

Mientras muchos de los estafadores han esquivado a la justicia, a sus víctimas se las ha seguido desahuciando, despidiendo, bajando el sueldo. Millones han tenido que recurrir a la caridad y los comedores sociales, cuando no a rebuscar en la basura. Cientos de miles se han tenido que marchar de este país que les echaba y está perdiendo a varias generaciones de jóvenes y abandonando a muchos mayores, dependientes, enfermos, pobres y niños en riesgo de exclusión. Otros se han quitado de en medio. Algunos para siempre.

Y cuando la gente se echó a la calle para protestar, para reclamar justicia y amparo, casa y pan, llovieron los golpes y el desdén, las mordazas y la persecución y siguieron los recortes de libertades, de derechos y de bienestar. Hemos pagado un precio muy alto, demasiado para que sean los culpables los que han salido ganando, para que encima sigan ganando elecciones y rescates quienes nos han puesto contra el suelo.

La palabra lo dice: es un rescate porque hay un secuestro. Rescataron a las cajas porque nos secuestraron.

Lctr. (C & P)

martes, 10 de enero de 2017

La culpa es de Carmena


PÚBLICO.ES
El Gobierno de Manuela Carmena ha reducido la deuda del Ayuntamiento de Madrid a 3.844,69 millones de euros. El consistorio cierra 2016 con 923 millones menos de endeudamiento. Esto supone que el Ejecutivo municipal ha amortizado un 19% de deuda con respecto al cierre del ejercicio anterior, cuando se situó en 4.767,30 millones.

El Ejecutivo de Ahora Madrid quiere acabar la legislatura reduciendo la deuda a la mitad de la que se encontraron al llegar al Ayuntamiento, cuando superaba los 5600 millones de euros. Esto supone que el equipo de Manuela Carmena ha reducido su endeudamiento un 32% desde que gobierna, es decir, un total de 1.793 millones de euros.

Los datos son aún mejores si se comparan con los que dejó presupuestados el Gobierno anterior con Ana Botella al frente. Las cifras de endeudamiento del Ayuntamiento de Madrid del Banco de España indican que el Gobierno de Ahora Madrid termina 2016 muy cerca de lo que Botella planificó para 2018. Entonces, se presupuestó cerrar 2016 con 4.729 millones de deuda; 2017, con 4.212, y 2018, con 3.723.

"La deuda de la ciudad de Madrid supera los 1.223 euros por habitante siendo todavía de las más elevadas en relación a las grandes ciudades del Estado español", explica el consistorio en un comunicado. Concretamente, se trata de la segunda más endeudada. (seguir AQUÍ)

Lctr.(C&P)