martes, 26 de septiembre de 2017

Un problema informático


España tiene un problema informático mal solucionado desde 1978.

En aquel momento, cuando debería haberse actualizado el sistema operativo, eliminando cualquier vestigio de la versión anterior, no se hizo. En su lugar se utilizó un parche de actualización que se llamaba "Transition 1.0" manteniendo toda la arquitectura previa, y relegando a la sección de "archivos ocultos" todas las carpetas marcadas con los nombres de "cunetas", "restablecimiento del daño", y "devolución al estado".

Además, también fueron implementados parches con nombres como "Autonomías 1.0/1.17" y ocultando a su vez toda una serie de carpetas con información relevante sobre identidades nacionales de los pueblos de España.

De esta manera el ordenador podría seguir tirando durante un tiempo, nadie sabía predecir cuánto, pero eso era lo de menos, el caso era seguir a toda costa, para ello también se instaló el programa de seguridad "El que venga detrás que arree 2.0".

Conforme aparecían nuevas necesidades marcadas por la modernización del mundo que nos rodea que implicaban soluciones para la educación, la sanidad, las pensiones.., el sistema daba claras muestras de estar obsoleto. Para poner solución a estos problemas se utilizaron nuevos parches de dudosa procedencia y aparecieron "bugs" de difícil depuración que abrieron el camino a virus, troyanos, y malwares de todo tipo que terminaron por corromper del todo nuestro vetusto dispositivo.

Esta es la situación en la que nos encontramos hoy en día.

¿Qué dicen al respecto los "administradores" del sistema? Veamos algunas de sus propuestas:

Los administradores del sistema actual, y parte del de el anterior, opinan que podemos seguir con esta misma maquinaria sin más que añadir el nuevo parche "Pseudodemocracia 2.0" que trae como complemento las aplicaciones "Más de lo mismo 1.9" y el programa estrella "Rodillo"

Otros opinan que estando de acuerdo con esa idea es mejor que nos compremos un Mac. Un buen ordenador de Apple, con funda naranja, al que no le afecten los virus, y funcione de manera fiable y sin cuelgues. Para ello deberíamos desestimar todos los archivos almacenados en el anterior ya que son incompatibles con el nuevo sistema, además el nuevo equipo es el doble de caro, tiene limitadas las opciones de configuración, y cada vez que necesitemos la más mínima aplicación deberemos pagar. También deberemos pagar por los cables esenciales (dongles) para conectar los periféricos necesarios para su funcionamiento.

Hay otra corriente que opina que lo primero que hay que hacer es salvar los archivos de las carpetas ocultas del anterior equipo en disco externo. Después formatear el disco duro, y una vez hecho esto instalar un sistema operativo de libre distribución como "Linux". Con el nuevo sistema tendremos la opción de configurar nuestro equipo conforme al uso que le vayamos a dar, podremos sacar a la luz las carpetas ocultas para tramitar sus soluciones, no dependeremos para futuras actualizaciones de empresas satélite pero, eso sí, el nivel de conocimientos de los administradores para manejar este nuevo equipo debe ser más avanzado, siendo necesario disponer de personal cualificado para operar con este nuevo software, algo incompatible con la actual política de "asesores".

¿Qué solución le parece mejor a este problema informático?

Razone la respuesta.

Lctr.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

La entrevista fantasma


Ayer, las máximas representantes de las ciudades máximamente implicadas en el "Procés" independentista, una por ser la sede del nacionalismo catalán, y la otra por ser la sede del nacionalismo español, se encontraron en el programa de Wyoming, "El intermedio" dónde  dicen que "después de oír las noticias nos cuentan la verdad.."

Ambas dieron una lección de condescendencia y flexibilidad en sus argumentos, una lección de contemporización y diálogo. Nos mostraron un camino desde la negociación y el sentido común por el que encontrar una vía de solución a este "problema" generado por las derechas tradicionales de nuestro país. La catalana, y la de siempre.

Porque sí, las derechas más corruptas de España representadas por Rajoy y Puigdemont, las que se han repartido a "pachas" desde siempre los presupuestos de todos los ciudadanos del estado, acompañados de esas otras dos grandes derechas que son el PNV y el PSOE, son en último término los únicos generadores de estos "problemas" sin solución que tanto les gustan para entretener a la plebe durante el mayor tiempo posible. Mientras tanto se van de rositas en los juzgados, siguen "colocando" y robando.., y el resto de la población tan contenta mandando chistes de catalanes por el whatsapp.

Ningún periódico de tirada nacional ha plasmado, ni siquiera se ha hecho eco, de las palabras que las alcaldesas mantuvieron ayer desde una perspectiva tolerante y verdaderamente democrática. No es conveniente que la gente sepa que todo problema, por grande que creamos que sea, puede tener una solución relativamente sencilla que siempre parte del diálogo. Al contrario, los manipulados medios de comunicación cavernarios, que en la actualidad son prácticamente la mayoría de los que existen en nuestro país, no cejaron en el empeño de denostar y arremeter contra las dos únicas personas que han demostrado tener un mínimo de sensatez y de espíritu democrático.

Por mucho que se empeñen estos adalides del insulto y la vejación que vegetan por nuestras radios y periódicos, deben tener en cuenta que ambas han sido elegidas en sus municipios por los ciudadanos, hartos de corrupción en sus respectivas ciudades, para sustituir a sus predecesores de la derecha, sin ninguna ayuda bancaria ni empresarial de las que si han gozado (saltándose incluso la ley) las formaciones contrarias.

Está claro que cuando la ciudadanía habla, en su discurso no caben nacionalismos, gaitas, ni demás problemas creados "ad hoc" para extender cortinas y velos que acorten las miras y emboten los sentidos de las personas, que ya estamos más que hartas y cansadas de las maniobras y triquiñuelas de todo este hatajo de delincuentes.

Lctr.

martes, 5 de septiembre de 2017

Dougie Jones


En los años 90', prácticamente ayer, todos podíamos ver por televisión series como, "Alf", "Beverly Hills", "Expediente X", "Frasier", "Ally Mcbeal".., que venían a ser continuaciones de otras que pudimos ver con anterioridad como "Canción triste de Hill Street", "Luz de Luna", "Miami Vice", "Falcon Crest".., que no eran más que prolongaciones de aquellas "Bonanza", "El Virginiano", "Dimensión Desconocida (Twilight Zone)", "Ironside", "Perry Manson", y tantas y tantas otras.

En esos mismos años 90', de los que hablamos, apareció de sopetón la serie "Twin Peaks".

En principio la serie no tenía nada novedoso en cuanto a la trama que en ella se desarrollaba, consistía en un argumento básico del Thriller policíaco de todos los tiempos, en la que se nos presentaba un asesinato acaecido en una remota y pequeña población americana, y en la que, como siempre, había que descubrir quién era el asesino. Todo parecía normal, una serie más, hasta que vimos su inicio y sus títulos de crédito. En ellos, de una manera pausada, acompañados por la hipnótica música de Angelo Badalamenti, veíamos una carretera con el nombre del pueblo, un pajarito que nos saludaba, las maquinas de una serrería de montaña trabajando lentamente, un salto de agua interminable, y un río de aguas tranquilas. De momento, y hasta la fecha, no habíamos visto una introducción igual en toda nuestra vida, por lo menos en el mundo de las series televisivas, era algo "moderno", curioso, y original.

Ni que decir tiene que la serie en sus primeros capítulos se quedo con toda la peña, arrebatando el aliento a chicos y grandes, y consiguiendo unas audiencias enormes por la formas y maneras de desarrollar la historia.

La audiencia "convencional" fue decayendo conforme el autor no estaba dispuesto a seguir los parámetros tradicionales utilizados una y otra vez en esta antigua tarea de contar cuentos y aventuras. Pero hubo una gran parte de los espectadores que aplaudió, y se sumergió sin reservas, en esta sugerente y suave manera de afrontar "el viaje".

A partir del cuarto capítulo de aquella "Twin Peaks", muchos comprobaron que lo de menos era saber quién había sido el asesino, ya estábamos todos un poco hartos y saturados de "Agatha Christies" y "Conan Doyles" varios, y de sus enrevesados y delirantes giros de guión que nos hacían ver al final que el asesino era el mayordomo, o alguno que pasaba por allí, daba igual, parece ser que su meta era ocultar (a veces de manera zafia y miserable) los datos objetivos que pudieran llevar a averiguar el misterio por uno mismo.

David Lynch y Mark Frost (este último fue guionista de "Canción Triste de Hill Street") decidieron experimentar, y generaron una trama que partiendo de un hecho objetivo, clásico, y real, nos fue llevando hacia aspectos profundos, arcanos, e inexplorados, de nuestra propia manera de entender el mundo que nos rodea. Aspectos ocultos pero no por ello menos reales de los que nos cuentan en las historias convencionales, incluso me atrevo a decir que más veraces, donde va a parar, que las clásicas monsergas de las novelas de misterio.

Posteriormente vinieron muchas más series hasta nuestros días, pero todas ellas tenían algo de ese "Twin Peaks", de esa "nueva" manera de contar las cosas. Todos hemos podido ver desde entonces series excepcionales como "Los Soprano", "Mad Men", "Dexter", "Breaking Bad".., y también hemos visto truños comerciales como "Perdidos" o la actual "Juego de Tronos" que utilizan las enseñanzas de Lynch en las formas, pero no en los contenidos.

Han pasado 25 años, veinticinco años, desde aquel experimento que fue "Twin Peaks", la empresa "Showtime" ofreció "carta blanca" al tandem Lynch-Frost para realizar una serie como continuación de aquella inconclusa de los 90', les exigió guión y resolución de la trama, ellos aceptaron pidiendo 18 episodios (las series normales tienen de 10 a 13) y lo volvieron a hacer.

Volvieron a quedarse con la peña, con los de "Showtime", con las cadenas de todo el mundo, y con los autores de las series de éxito.

Porque sí, Vince Gilligan, eres el creador de "Breaking Bad", uno de los mejores trabajos que se han visto en la historia de las series, te admiro profundamente por ello, pero estarás conmigo que estos dos hijos de puta nos la han vuelto a calzar a todos, normal, ellos son los precursores, han visto todo lo que habéis hecho, y una vez más nos han superado a todos.

Sirva esta entrada como homenaje a Dougie Jones, personaje que desafiando a todos los personajes que en el mundo han sido, desde el ingenioso hidalgo, pasando por Hamlet, hasta el mismísimo Walter White, nos ha robado el corazón desde su completa inacción en el universo. Es el primer personaje de la historia que no tiene personalidad, ni manera de ser, por no tener no tiene ni frases. Desde la absoluta nada, pero nada de nada, nos lo ha dicho todo. Querido Dougie esta entrada va por ti, pero sobre todo va por las personas que te han dado la vida, gracias Lynch, gracias Frost, vuestro trabajo ha sido excepcional, pero lo de Dougie es mucho.

Ha sido un verdadero placer cada domingo seguir vuestra serie, un placer estético, un placer emocional, una auténtica catarsis.

Gracias sinceras.

Lecter.

lunes, 21 de agosto de 2017

Pueblo de dios...



Santiago Martín, el cura de la tele, imparte su "Homilia" ayer domingo día 20 de agosto...

No te da vergüenza Santi...!?

Lctr.

jueves, 17 de agosto de 2017

Phillip K. Dick


He utilizado parte de este verano para ponerme al día con un autor al que conocía por las adaptaciones de sus novelas al cine. Después de haber leído gran parte de su obra todavía no sé por qué este señor no tiene una estatua, o un busto, o una plaza, en el mismo centro de cualquier ciudad importante del mundo. Podría tener también, por qué no, un planeta, una estrella, o toda una galaxia entera dedicada a su memoria, recordándole para la eternidad.

Cuando te sumerges en cualquiera de sus novelas ligeras, de alrededor de doscientas páginas más o menos, de lectura agradable, no puedes evitar en algún momento de la narración quedarte boquiabierto, con cara de lelo, arrebatado y fascinado por lo que allí se dice, por los extraordinarios contenidos de sus historias, por el delirante manejo del espacio y del tiempo para describir unas meta-realidades que en el fondo están presentes en cada uno de nosotros. Es el primer escritor que escribe directamente para el "condensador de fluzo" que todos llevamos incorporados en nuestro interior, su lectura nos hace mirar de nuevo con ojos renovados al mundo que nos rodea.

Sumergirse en el universo "Kdickiano" es un auténtico gozo y un placer intelectual, es un viaje genuino hacia la introspección, a la vez que un acto de solaz esparcimiento donde no falta el fino sentido del humor y el entretenimiento.

Toda la ciencia ficción actual tiene un tributo con este señor. Desde Blade Runner a Matrix, pasando por Inceptión e Interestelar, por no hablar de Total Recall, El Show de Truman, Minority Report.., y tantas, y tantas... Todo había sido dicho antes por Phillip K. Dick.

Desde aquí recomiendo, sin entrar en detalles, "Los tres estigmas de Palmer Eldritch", "UBIK", "Fluyan las lágrimas, dijo el Policía", "El ojo en el Cielo", "El tiempo Desarticulado"...

Para obtener más datos..., la Wikipedia...

Lctr.

miércoles, 12 de julio de 2017

La España Popular

Mezquina, cómplice del terrorismo, asquerosa...

A falta de otras, estas son las miserables armas que esgrimen los del partido del robo y de la corrupción contra la persona que ha significado, y esta significando, el freno de su impune saqueo a Madrid y a su Comunidad.

Estos degenerados, acostumbrados a campar a sus anchas en las arcas públicas, están rabiosos por no poder seguir llevándoselo crudo desde que Carmena gobierna en el consistorio, y ya no saben ni lo que hacer.

Como pervertidos y depravados que son, no dudan en echar mano de los golpes más bajos y de las estrategias más marrulleras para conseguir sus fines. Están acostumbrados. Son vulgares delincuentes.

Aquí tenemos a Carmena, aguantando como puede los insultos y abucheos de los mucho y muy españoles, esos que se ocultan tras la bandera para cometer sus tropelías y canalladas, los mismos que no ha mucho tiempo cantaban alegres al unísono, impasible el ademán, dándole la cara al sol.

Los mismos que no quisieron arropar a Pilar Manjón en un acto similar por considerar que aquellas víctimas no merecían homenaje alguno. Los mismos que se ríen a carcajadas de las víctimas del franquismo impidiendo por todos los medios posibles la reposición del daño.

Resulta curioso que los dos mayores responsables del país en la fecha en la que se cometió aquel asesinato miserable no se hayan querido sumar al acto. Ni rastro de Aznar ni de Mayor Oreja. Seguramente tendrían cosas hoy más importantes que hacer.

Si queremos avanzar, si queremos dejar atrás esta "España Popular" del robo, la mentira, y el engaño, hay que empezar echando a todos estos.

Ánimo Manuela. 

Lctr.

martes, 11 de julio de 2017

Y este...

Rivera acusa a Carmena e Iglesias de "tapar a Miguel Ángel Blanco" y "aplaudir a Otegi" 

 Foto de archivo del lider de C's indicando el tamaño de sus tragaderas

Albert Rivera ha cargado contra Podemos, reprimiendo que el partido se sienta "más cómodo" con el histórico dirigente de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi y EH Bildu que con Miguel Ángel Blanco y los demócratas. "Son héroes de la democracia (haciendo referencia a Miguel Ángel Blanco) y no tenemos por qué taparles como pretenden Carmena o Iglesias ni aplaudir a Otegi o a Bildu", ha sentenciado.

El presidente de Ciudadanos se sumaba así a las declaraciones del PP, que ayer arremetía contra Manuela Carmena por su decisión de no desplegar una pancarta en el la sede del Ayuntamiento de Madrid en homenaje a Miguel Ángel Blanco, asesinado hace veinte años a manos de ETA. En sus declaraciones durante la reunión con su grupo parlamentario en el Congreso, Rivera ha acusado a Pablo Iglesias por defender esa postura.

Albert Rivera ha querido destacar a Miguel Ángel Blanco como un "símbolo de la democracia". "Y quien no lo entienda así es porque prefiere apoyar a los verdugos antes que a las víctimas", ha apuntado. Acusaba así a Manuela Carmena y a Pablo Iglesias de "tapar" a Miguel Ángel Blanco y  "pactar con Bildu y los batasunos" y de "aplaudir al señor Otegi".

Qué podemos decir de este personaje...

Si unos son el culo, este es la almorrana.

Lctr.

Misery


Hasta dónde estáis dispuestos a llegar.

Hasta dónde, hatajo de miserables, estáis dispuestos a llegar para que no se hable de vuestras corruptelas, de vuestro mamoneo, de vuestro desprecio a las instituciones, de vuestro desprecio por España. 

Llamáis miserables y mezquinos a todos los que no os bailan el agua, y utilizáis de la manera más ventajista y partidista la memoria de las víctimas que a vosotros os convienen, mostrando vuestro absoluto desprecio por todas las demás. (Víctimas del franquismo incluidas)

El execrable crimen de Miguel Ángel Blanco es el ejemplo más claro de hasta dónde puede llegar la ruindad humana. Aquellos días terribles están en la memoria de todos, no sólo en la vuestra.

Utilizar ese crimen para cargar contra vuestros adversarios políticos, aparte de usarlo en el pasado para financiar vuestras mentiras, dice mucho de la verdadera naturaleza del Partido Popular.

Vosotros sois los mezquinos.

Vosotros los miserables.


Lctr.

domingo, 9 de julio de 2017

Así es imposible...


Por este camino no vamos a ningún sitio.

Así no vamos a ninguna parte.

Garzón, estamos hartos de ideologías peregrinas y sin sentido en pleno siglo XXI. A veces pienso que estáis a sueldo de Rajoy para impedir toda posibilidad de cambio. Se puede saber a qué viene esta declaración tuya, a santo de qué viene este despropósito con la que esta cayendo en España. No creo que seas tonto, o sí lo eres..? A lo mejor es que en el fondo eres un tonto y lo desconocíamos, o a lo peor es que eres un submarino del PP...

A estas alturas del cuento estar con Maduro es lo mismo que estar con Rajoy, por si no te has enterado todavía "camarada compañero". 

Os empeñáis en hacerlo difícil y lo conseguís.

Lctr.

PS. Así, mejor...

miércoles, 5 de julio de 2017

La 'posmentira' (un artículo de Jesús Maraña)



La RAE compra la 'posmentira'


El pleno de la Real Academia Española (RAE) ha decidido incorporar el próximo diciembre al Diccionario la palabra 'posverdad'. Aunque todavía no está decidida la definición exacta, el director de la RAE, Darío Villanueva, ha anticipado que la posverdad nombra “las informaciones o aseveraciones que no se basan en hechos objetivos, sino que apelan a las emociones, creencias o deseos del público”. Si finalmente va por ahí la cosa, la institución que supuestamente cuida de la salud de nuestra lengua estará haciendo un enorme favor a quienes utilizan las palabras como armas de manipulación masiva. Porque lo hemos repetido ya muchas veces: la posverdad es sencillamente mentira. La posverdad consiste en manipular los hechos con el objetivo de engañar a la ciudadanía utilizando todas las herramientas posibles, que con la revolución digital son muchas, tremendamente eficaces y con efectos inmediatos en la llamada opinión pública.

Lo que no se nombra no existe. Lo saben muy bien las mujeres, que han padecido el sexismo en el lenguaje (en todos los idiomas en distinto grado) y lo siguen sufriendo a día de hoy por más que hayamos avanzado. Pero también se da el proceso inverso: no hay mejor forma de instalar una falsa realidad que ponerle nombre a ‘la cosa’. Porque no sólo se logra desvirtuar de ese modo una gigantesca manipulación sino que además se traslada la responsabilidad de sus efectos a las propias víctimas.

Viene adjudicándose la paternidad del concepto al dramaturgo y novelista serbio Steve Tesich, quien, en 1992 y en referencia a la primera Guerra del Golfo, denunciaba en un artículo en la revista The Nation que en Occidente habíamos “decidido libremente que queremos vivir en una especie de mundo de la posverdad”, o sea un mundo en el que lo importante es que algo parezca cierto aunque no lo sea. Un mundo en el que, como apunta el profesor Villanueva, los elementos subjetivos (“las emociones, creencias y deseos del público”) pesan tanto o más que los hechos objetivos. Hasta el punto de que Donald Trump y su macrocirco populista se permiten hablar de “hechos alternativos”, que obviamente serán los que desde el poder se decidan, intentando demagógicamente conectar con los supuestos deseos de los ciudadanos-electores-consumidores.

De este modo se pretende asentar que los principales “culpables” de que se instale la posverdad no son quienes manipulan la realidad o inventan una paralela sino quienes desde sus casas, sus puestos de trabajo, sus coches, sus móviles o sus mecedoras se “emocionan” viendo, escuchando o leyendo un serial de disparates o infamias, hasta el punto de “desear” que esos disparates o infamias se multipliquen, sin que importe en absoluto su veracidad.

No asistimos a una discusión baladí. Incorporar el término posverdad al Diccionario no es como aceptar el término gilipollas después de siglos de existencia. No se trata de ocultar el uso de un neologismo. Bastaría en todo caso con señalarlo como sinónimo de mentira, manipulación, engaño… o como simple eufemismo con el que pretenden disfrazarse grandes operaciones dirigidas por poderes políticos, económicos o mediáticos con el objetivo de manipular a la ciudadanía y condicionar sus decisiones. Es exactamente lo que hizo el famoso trío de las Azores (Bush, Blair y Aznar) con el invento de las “armas de destrucción masiva” para justificar la invasión de Irak; o lo que hicieron el PP y varios medios de la derecha situando a ETA tras los atentados del 11-M; o lo que siguen haciendo aquí y en el resto de Europa quienes culpan a los inmigrantes de los problemas de empleo o de seguridad.

El origen de la crisis de confianza en la política, como en el periodismo, es la pérdida de credibilidad. En lugar de abordarla reivindicando en uno y otro ámbito valores como la honestidad, el rigor, la coherencia, la distinción clara entre hechos y opiniones, el respeto a las diferencias… lo que se viene intentando es “normalizar” el uso la mentira, relativizar su gravedad, diluir sus consecuencias e imponer un discurso único en el que caben informaciones falsas sin que ello desgaste a sus autores y difusores. Incluso cuando se desmuestra la evidencia del engaño, lo que importa es sencillamente que haya tenido más audiencia o eco la falsedad que su desmentido: “calumnia que algo queda”. (Por cierto, esta expresión no surge con las redes sociales, ni siquiera con el periodismo amarillo; proviene de un dicho popular en latín y fue utilizada ya en el siglo XVII por Francis Bacon).

Mientras esperamos a conocer la opinión de ilustres académicos que despachan sus múltiples indignaciones con el resto del mundo desde tribunas privilegiadas (lean aquí esta impagable carta de Joaquín Reyes a Javier Marías), conviene recordar que la realidad digital y las nuevas vías de comunicación sirven tanto para denunciar las intoxicaciones masivas como para propagarlas. Y a una velocidad desconocida hasta ahora. Sólo en la última semana y sin salir de España hemos visto circular unas cuantas posverdades: la ausencia de Juan Carlos I en la celebración del cuarenta aniversario de las primeras elecciones democráticas fue “un problema de protocolo”; la amnistía fiscal inconstitucional de 2012 fue decretada “para evitar el rescate de la economía española”, según el Gobierno; España está “en cabeza de la lucha contra el cambio climático”, según Rajoy (ver aquí los datos reales del informe del Observatorio de la Sostenibilidad); los resultados negativos del grupo Prisa son culpa de Hacienda y de “los confidenciales”, en palabras de su presidente (y académico) Juan Luis Cebrián… Todo el mundo tiene derecho a vivir en una realidad paralela, pero no a imponérsela a los demás.

Desde 1713 mantiene la RAE un lema envidiable para cualquier anuncio de detergente: “limpia, fija y da esplendor” (a la Lengua española). Aceptar la palabra posverdad, justificando además el concepto en “las emociones, creencias o deseos del público” más bien contribuye a blanquear una práctica que siempre ha existido, que los poderosos siempre han utilizado y que la democracia debe intentar contrarrestar. Asimilar la manipulación masiva como un nuevo concepto llamado posverdad viene a ser una solemne posmentira.


Lctr. (C&P)

martes, 20 de junio de 2017

Nada que hacer



Poco ha durado la esperanza de cambio cuando nos hemos dado cuenta de que este "nuevo PSOE" sigue sin estar por la labor de cambiar nada. Como ya advertimos en entradas anteriores, el PSOE con este "giro a la izquierda" lo único que pretende es recuperar su espacio político perdido a título personal sin importarle lo más mínimo el futuro del país, como se desprende del anuncio de la intención de Pedro Sánchez de reunir (otra vez) a C's y Podemos para estructurar el cambio. Parece no haberse dado cuenta de que C's es un claro socio del PP, al que le van bien las cosas y no está en disposición de cambiar nada.

Mientras tanto los ministros corruptos de Aznar van desfilando por la Audiencia Nacional mintiendo bajo juramento, y argumentando que no saben nada de la corrupción que ellos mismos impusieron, generaron, y de la que disfrutaron. Así poco a poco se irán enfriando todos los temas y aquí no habrá pasado nada...

De hecho hace dos días nos enteramos de que nunca recuperaremos los más de 60.000 millones prestados de nuestro dinero para el rescate de la banca privada, y apenas fue nombrado el suceso en prensa e informativos, dando mayor visibilidad a la noticia de que Cristiano Ronaldo se quiere ir de España (otro..) Recordemos que el presupuesto del año pasado de sanidad fueron poco más de 4.000 millones de Euros (compárenlo con lo de la banca)

El PSOE con estas actitudes tiende a su desaparición. Además en su derrumbe nos va a arrastrar a todos, va a morir matando, aniquilando toda posibilidad de esperanza a medio plazo de conseguir un modelo de país mejor para todos.

Lctr.

viernes, 16 de junio de 2017

Mociones y Censuras


Está claro que después del movimiento de presión  de Podemos y las confluencias ejercido mediante moción de censura a un gobierno desgastado, paralizado, mezquino, y más pendiente de sus tejemanejes monetarios y del afianzamiento de los poderes judiciales que de llevar las riendas del país, el panorama que se nos presenta es incierto pero, que duda cabe, mucho mejor que tras las elecciones de noviembre de 2015.

En aquel escenario recordemos que el PSOE jugaba la baza de gobernar con C's (y con la abstención de Podemos) para que todo siguiera como hasta ahora. En ese marco, los dos grandes partidos PP y PSOE se hubieran unido en las partes fundamentales que comparten y hubiéramos obtenido un gobierno de "más de lo mismo" con Ciudadanos como comparsa.

Fue entonces cuando debido, y gracias, a la negación rotunda por parte del partido morado a permitir que eso ocurriera hubo que repetir las elecciones.

Al repetir las elecciones (con sospecha de pucherazo por parte de INDRA compañía implicada en las tramas de corrupción del PP encargada del recuento de votos) un millón redondo de votos para Podemos, que hubieran consolidado el Sorpasso, desaparecieron por arte de magia y los resultados volvieron a ser los mismos. En esta nueva situación, y con el PP salpicado y enfangado a diario por nuevos casos de corrupción, el PSOE no tenía ya excusa ninguna para no formar un gobierno del cambio. Cuando estaba a punto de concretarse esa opción fue el propio PSOE el que perpetró un golpe de estado interno para acabar con cualquier posibilidad de giro en el gobierno.

Viendo el PSOE que mediante esta pésima elección su partido estaba abocado a la desaparición (recordemos el PASOK griego) ha dado un paso atrás para volver a intentar lo que en su momento no le estaba permitido. Si a la tercera va a ir la vencida no lo podemos saber, conociendo como se las gastan los socialistas, de momento Sánchez esta "renovando" su equipo con Patxi López y Guillermo Fernández Vara, mal empezamos...

Lo que los demás tenemos que tener claro es que hemos llegado hasta aquí gracias a la presión del partido de Pablo Iglesias. Y en esta línea hay que seguir.

Si queremos un país diferente, donde no existan más memorias históricas, y todos los elementos del pasado franquista sean eliminados y las cuentas con las víctimas sean saldadas, un país donde la Iglesia ocupe el lugar que le corresponde y empiece a tributar, un país donde la educación privada abandone de una vez los conciertos, un país donde se puedan reformar aspectos arcaicos de la constitución, un país donde se eliminen organismos de gobierno duplicados, un país que ofrezca soluciones a los nacionalismos, un país que pueda elegir su modelo de estado planteándose la eliminación de una monarquía impuesta y corrupta, un país donde las adjudicaciones sean transparentes, donde las grandes empresas paguen lo que deben, donde el fraude y la corrupción sean severamente castigados...

Si queremos un país así, hay que hacer fuerza, hay que meter presión, y hay que hacer las cosas bien.

Si no.., pues nada...

Lctr.

jueves, 15 de junio de 2017

martes, 13 de junio de 2017

Periodismo Ilustrado, hoy: Javier Gallego


AHORA NO TOCA
(Diario.es)

España es el país del "ahora no toca". Ahora no toca juzgar al Franquismo, desenterrar a las víctimas de la dictadura ni eliminar los monumentos que glorifican a los genocidas. Ahora no toca preguntar a los españoles si quieren república o monarquía, ni hacer un referéndum en Cataluña aunque Cataluña se rompa. Ahora tampoco toca revisar la Transición ni los privilegios de la Iglesia, ni toca hacer una reforma electoral o fiscal, mucho menos una reforma constitucional (salvo si lo pide la Troika). Y por supuesto, ahora no toca hacer una moción de censura al Gobierno más corrupto de la democracia.

Es la frase preferida de los padres de la patria con la que llevan toda la vida atornillándose a la silla, rehuyendo su responsabilidad y esquivando la marea de cambio que podría desclavarles del asiento. Les conviene ese paternalismo conservador que nos convierte a los españoles en eternos adolescentes incapaces de tomar nuestras propias decisiones adultas. Para eso están ellos. Para decirnos lo que toca y lo que no. El invento ha funcionado hasta que hemos visto que a nosotros siempre nos toca perder y que no quieren tocar nada porque a ellos les toca ganar.

Ahora llega la moción de censura de Unidos Podemos y tampoco toca. Aunque la corrupción del PP sea irrespirable y manipulen la Justicia para proteger a sus corruptos. Aunque el Constitucional decrete que la amnistía de Montoro fue ilegal pero ya es irreversible. Aunque el partido del Gobierno se haya financiado ilegalmente, haya destruido pruebas o esté imputado como organización, da igual: ahora no toca.

Tampoco toca aunque seamos líderes europeos en precariedad, temporalidad, desigualdad, desempleo, paro juvenil, pobreza infantil y riesgo de exclusión. Rajoy podría violarte y aún habría quien te diría que ahora no toca denunciarle. Ellos pueden violarte, pero tú eres un inoportuno oportunista si te quejas. Ellos pueden saltarse la legalidad, pero tú no te saltes el protocolo ni la etiqueta. Ellos son los que te hacen la peineta, pero tú eres el macarra.

Así ocurrió la semana pasada en la Asamblea madrileña. Después de ver cómo el PP de Cifuentes despachó la moción de censura con chulería tabernaria -en lugar de despejar dudas sobre la presidenta y la dimisión de más de veinte diputados-, más convencido estoy de que es urgente desalojar del poder a un partido que considera las instituciones su cortijo y el poder, su derecho natural.

La moción está plenamente justificada, lo que no lo está tanto es votar en contra. Quizá Unidos Podemos podría haber encontrado un momento mejor y un consenso previo mayor para evitar lo que va a ocurrir, una moción de fogueo. Pero en cualquier caso, la mayoría le habría respondido que no les fallan las formas, que el día les viene fatal, que hoy no me encuentro: que vuelva usted mañana, como escribió Larra en aquel artículo que retrataba el espíritu nacional. Hay problemas y emergencias que no pueden esperar más. Fumando mientras espero me ha dado un cáncer de pulmón.

Al PSOE le llevamos esperando como a Godot que nunca llega. Hasta ahora tenían la excusa de la división interna, pero Pedro Sánchez ha tenido tiempo de sobra para sumarse a la moción o pedir una prórroga para presentar una propia, como le ofreció Pablo Iglesias. Los socialistas han vuelto a hacer de Escarlata, como hicieron con el Concordato, la OTAN o la república: ya lo pensarán mañana.

Pero, ¡ay de aquel mañana que no ha de llegar jamás!, decía Larra para acabar su famoso artículo. Nunca es buena hora para hacer las cosas que tenemos que hacer en este país. Nunca toca. Y así nos va, que no avanzamos.

Lctr. (C&P)

martes, 6 de junio de 2017

Esperado Regreso

Después de mucho tiempo sin él, ya lo tenemos de vuelta.

David Lynch lo está volviendo a hacer. Lo hizo en su momento asombrándonos a todos en los 90' con una serie que rompía los esquemas tradicionales, y que luego fue largamente criticada debido a una larga segunda temporada en manos de muchos directores y guionistas diferentes que, si bien tomaron parte de la idea original, luego no supieron darle la forma adecuada para llegar a producir la emoción que sólo su(s) autor(es) saben proporcionar. (Lynch/Frost)

El tándem Lynch-Frost ha vuelto en esta tercera temporada, y por lo visto en estos primeros cinco episodios, ha vuelto para quedarse y para rematar el trabajo.

Acostumbrados durante el nuevo siglo a series con rotundos guiones y tramas como Los Soprano, Mad Men, Breaking Bad, Dexter..,  Lynch vuelve con sus maneras de siempre, reforzadas por la imagen HD, con unos efectos sencillos, bellas composiciones, delirantes diálogos, y sobre todo con esa capacidad hipnótica que ejerce en el espectador que no ha perdido nada de su fuerza original, y que se ve reforzada y ampliada en la madurez de su vida.

Es todo un placer disfrutar de nuevo de su universo simbólico y sugerente, que nos sumerge en un mundo de ensoñación paralelo a una realidad decepcionante, y que nos hace experimentar de una manera solaz con las melodías y las representaciones visuales.


"..Quién no se haya desmayado nunca no descubrirá extraños palacios y casas singularmente familiares entre las ardientes llamas; no será el que contemple, flotantes en el aire, las visiones melancólicas que el vulgo no puede vislumbrar, no será el que medite sobre el perfume de alguna flor desconocida, ni el que se perderá en el misterio de alguna melodía que nunca hubiese llamado su atención hasta entonces.."
E.Alan Poe
(The Pit and the Pendulum, 1845)

Lctr.